Bombazo en el aeropuerto sacude a Moscú

26 de enero de 2011

25 de enero de 2011 — El lunes en la tarde, una estruendosa explosión destrozó el sector internacional del aeropuerto de Domodedovo, el aeropuerto más transitado de los tres aeropuertos de Moscú, matando a por lo menos 35 personas e hiriendo a más de 145, según le dijeron a la agencia noticiosa RIA Novosti funcionarios de Ministerio de Salud de Rusia. El servicio noticioso dijo que era posible que un hombre bomba suicida hubiera causado la explosión. Fuentes policiacas calculan que la bomba tuvo una fuerza explosiva de 7 kilogramos de TNT.

Fue el peor ataque en la capital de Rusia desde los dobles estallidos en el tren subterráneo de marzo pasado que mataron a 40 personas e hicieron a más de 60. Se presume que esos bombazos los llevaron a cabo supuestamente dos mujeres de Dagestan, del Cáucaso Norte de Rusia, históricamente terreno controlado por los británicos, que ha estado bajo constante ataque de la violencia de extremismo islámico, fraguado por grupos Wahhabi, indoctrinados en especial, desde Arabia Saudita. Domodedovo es el aeropuerto en donde hombres bombas suicidas abordaron dos vuelos domésticos en Rusia en 2004, e hicieron estallar esos aviones en el aire, matando a 90 personas.

El presidente ruso Dmitri Medvedev, en una reunión televisada el lunes en la noche con los más altos funcionarios de seguridad y el Ministro del Transporte Igor Levitin, se comprometió a perseguir y atrapar a los que están detrás del ataque. Ordenó el aumento de la seguridad en toda la capital de Rusia, sus aeropuertos y otros centros de transporte. Medvedev también pospuso su planeado viaje para mañana para asistir al Foro Económico Mundial de esta semana en Davos.

Además de la crecientes presión que ejercen los terroristas entrenados y financiados por los saudí en Afganistán, para desatar la violencia en Asia Central y Rusia, Rusia atraviesa también por serios descontentos socio-políticos, que fácilmente podrían agravarse luego de este último ataque. El pasado 11 de diciembre, en la Plaza Manezh de Moscú cerca del Kremlin, se reunieron unas 5,000 personas en actitud agresiva para protestar por el asesinato de un fanático del futbol, después de que el supuesto perpetrador —se dice de que origen norcaucásico— fue dejado libre por la policía. Entre los participantes en la manifestación había activistas de los grupos "nacionalistas" de Rusia, como Fuerza Eslava (anteriormente Unión Eslava), y la Hermandad Militante (una organización de veteranos de guerras locales). Había provocadores que dirigían consignas etnocentristas, racistas y en contra de la policía, y atacaron violentamente a los transeúntes de piel morena y a las personas que salieron a defenderlos. Las fotografías muestran que algunos entre la multitud en Manezh tenían levantados sus brazos haciendo el saludo nazi.