El proyecto de presupuesto del gobernador de Wisconsin incluye sacar del Medicaid a 1.2 millones de pobres

24 de febrero de 2011

El proyecto de ley de "reparaciones" al presupuesto del gobernador de Wisconsin incluye ahora la nueva agencia T-4 de Obama para eliminar el Medicaid de 1.2 millones de pobres

23 de febrero de 2011 — Una sección del infame proyecto de ley de "reparación del presupuesto" del gobernador de Wisconsin, Scott Walker, para el Año Fiscal actual, le otorga amplios poderes a la rama ejecutiva del estado para hacer reducciones en el registro y en los tratamientos médicos que se le otorgan a 1.2 millones de pobres, que actualmente cubre el Medicaid en el estado. No habría ninguna participación de la rama legislativa del estado ni podría haber escrutinio público. Si la nueva agencia decide que una acción es "benéfica en términos de los costos", se va a hacer el recorte. Los recortes bajo consideración (de fuentes cercanas al gobierno de Walker) incluyen sacar del servicio médico a 50,000 inscritos en el Medicaid, al requerir un mayor grado de pobreza para calificar; la eliminación de tratamientos como terapia física y de lenguaje; servicio dental, medicamentos por receta, optometristas, etc.

El NICE británico, es el modelo para Walker en Wisconsin

El propósito de esta cláusula médica en el proyecto de "reparación del presupuesto" nominalmente republicana, es idéntica a los paneles de la muerte del IPAB (Consejo Consultivo Independiente para Pagos) del plan federal de salud de Obama, y a la de su modelo británico, el NICE de 1999 (National Institute for Health and Clinical Services) establecido por Tony Blair y compinches para socavar el Servicio Nacional de Salud de Gran Bretaña, que dio pie a un aumento en las tasas de mortandad —especialmente entre los pobres e incapacitados— y en el proceso respaldó el saqueo por parte de carteles de aseguradoras privadas como UnitedHealth (de la cual el diseñador de NICE de Tony Blair, Simon Stevens es ahora vicepresidente).

Un agente de estos círculos forma parte ahora de la nueva maquinaria de Walker para imponer este Obamasalud en Wisconsin, al estilo GOP. Dennis G. Smith, es el nuevo Secretario del Departamento de Salud estatal de Walker. Smith llegó a Wisconsin siendo miembro de la Fundación Heritage, en donde escribió en un documento de diciembre del 2009 que, "Ahora que el gobierno federal está comprometido con nuevos programas masivos de ayuda social, los estados deben resolver sus problemas presupuestales simplemente saliéndose del Medicaid". (El documento es "Desmoronamiento del Medicaid: Salirse del Medicaid le podría ahorrar a los estados un billón de dólares).

En Wisconsin, ahora con la economía que se hunde, uno de cada cinco pobladores está en el Medicaid. Estas personas no tienen recursos, así que los recortes presupuestales de Walker son una sentencia de muerte. Pero Walker y Smith aseveran que el programa Medicaid en el estado enfrenta un déficit presupuestal de $1,800 millones de dólares en los próximos dos años fiscales, empezando el 1 de julio; así que, la gente se tiene que ir.

La respuesta de miles que se niegan ahora a la destrucción del estado por parte de Walker, se expresa en una de las consignas de uno de los manifestantes: "Gobernador Walker, cuando tengas un derrame cerebral, ¿quien te va a limpiar el trasero?"

El domingo, los defensores de los pobres y el sistema de servicios médicos del estado (hospitales, hogares para ancianos) sostuvieron en Madison una conferencia de prensa para denunciar la amenaza de recortes de Walker en Medicaid. Tres cuartas parte de los recipientes de Medicaid en Wisconsin son niños, padres con bajos ingresos y una amplia gama de adultos sin hijos. El restante 25 por ciento son ancianos e incapacitados, y representan la mayor parte de los gastos. De estos, la pandilla de Smith en Wisconsin dice: no se preocupen, confíen en mí; el estado le va a pagar directamente a los ancianos cuidados de largo plazo, si se sale del Medicaid.

A nivel nacional, 58 millones de estadounidenses reciben servicios médicos bajo el Medicaid, lo que representa un 19 por ciento de la población estadounidense. Las vidas de estas personas son el blanco inmediato de esta medida hitleriana de "reducción en los costos", especialmente los ancianos e incapacitados, a quienes se les acusa de ser los "mas costosos". Los gastos del Medicaid (federal y estatal) andan por los $339 mil millones de dólares al año. Por tipo de servicio, los cuidados de largo plazo son la categoría más grande de servicios, que representa un 35% del servicio, y en algunos lugares, incluso más.

Trabajo en equipo a favor de la atención médica a la Hitler

El gobernador republicano de Florida, Rick Scott, ha amenazado con salirse totalmente del Medicaid, poniendo en peligro a 2.7 millones de personas en el estado. El gobernador republicano de Texas, Rick Perry, hizo lo mismo en el otoño del 2010, poniendo en peligro a 3.4 millones de personas, y después se retractó. Pero el equipo de Obama está trabajando horas extras con las Cámaras de Representantes de los estados para proceder con los recortes en los servicios aunque, se queden en el Medicaid. La Secretaria de Salud y Servicios Humanos, Kathleen Sebelius, hizo circular una carta y un memorándum el 3 de febrero, en donde detallaba varias formas en que los estados podían recortar el Medicaid ("Medicaid Cost-Savings Opportunities"). El mes pasado, 33 gobernadores le enviaron a Sevelius una solicitud de dispensa para recortar los servicios Medicaid. Eso es trabajo en equipo.

Sebelius aprobó la semana pasada la demanda de la gobernadora republicana de Arizona, Jan Brewer, para sacar a 250,000 registrados en el Medicaid en septiembre, de su lista total de un millón cien mil inscritos.

Mientras tanto, los estados están recurriendo a las aseguradoras privatizadas de "administración de servicios" para "cubrir" a sus ciudadanos pobres, lo cual es precisamente la orden de Londres para Obama. Esto significa que los pagos de Medicaid federal y estatal van directamente a Aetna, UnitedHealth, WellPoint etc., cuyos funcionarios deciden después cómo reducir el tratamiento médico para los pobres, a quienes las aseguradoras les chupan la sangre y el dinero. Esta estafa es ensalzado como "empresa privada" por los republicanos, igual que la ley de salud de Obama.

En el 2010, Tennessee se convirtió en el sexto estado en requerir que los miembros más débiles y "costosos" del Medicaid —los ancianos e incapacitados— se inscribieran en las HMO privadas bajo UnitedHealth o BlueCross/Blue Shield o Amerigroup, que recibieron a su vez un promedio de $4,400 dólares por miembro al mes. Después, las HMO decidieron cómo recortar los servicios de las personas.

Otros estados hicieron esto regionalmente. En Texas, por ejemplo, este mes, van a entrar en vigor en la zona de Dallas/Fr Worth los inscritos en los cuidados de largo plazo de Medicaid administrados privadamente; esto ya está funcionando en Houston, Austin y San Antonio.

UnitedHealth se ha convertido ahora en la aseguradora privada de Medicaid más grande del país. De los 58 millones bajo el Medicaid, 36.2 millones, o un 72 por ciento, están ya en alguna forma de MMC -Medicaid Managed Care-(Servicios Administrados de Medicaid).