Schellnhuber & Holdren: el duo satánico de asesores "científicos" de Obama

8 de may de 2011

7 de mayo de 2011 — El genocida Hans-Joachim "John" Schellnhuber, no es solo el asesor dizque científico de Angela Merkel, sino que parece que funciona como el alter ego del asesor científico del Presidente Obama, John Holdren.

Schellnhuber y Holdren son viejos asociados y colaboradores, que se codeaban mucho antes de que Obama nombrara a Holdren. Ambos están afiliados al Programa de Ciencia de la Sustentabilidad del Centro para el Desarrollo Internacional de la Escuela de Administración Pública de Harvard. Schellnhuber y Holdren participaron juntos en el simposio sobre "Grandes desafío en la Ciencia de la Sustentabilidad" el 17 de febrero de 2007, durante la Reunión Anual de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia" (AAAS, por sus siglas en inglés). En ese entonces, Holdren era el presidente de la AAAS.

La "Cumbre sobre Soluciones Energéticas 2009" del Instituto Aspen reunió a Schellnhuber con varios de los funcionarios del gobierno de Obama, incluyendo Holdren y a dos de los más altos funcionarios del Departamento de Energía de EU, además de otros ambientalistas de los equipos de peritos privados y de la academia.

Durante varios años, un grupo que se llama a sí mismo "Respuesta Médica de Emergencia ante Cambio Climático" ha venido citando juntos a Schellnhuber y Holdren como si fueran uno. El grupo se auto identifica así: "Somos profesionistas interesados en el cambio climático y cualquier persona que esté de acuerdo con Al Gore, el secretario general de la ONU Ban Ki-Moon, eminentes científicos sobre el cambio climático como James Hansen, John Holdren, Hans Schellnhuber y Bill Hare, en que estamos más allá de una interferencia peligrosa con el sistema climático, y hemos llegado a una fase de emergencia planetaria".

Una declaración reciente de estos hace un llamado a la profesión de la medicina para que traten el cambio climático —calificado como una"interferencia antropogénica peligrosa (DAI, siglas en inglés) con el sistema climático"— como una emergencia médica: "Obviamente el mundo ya está más allá de la DAI", dicen en la declaración, "y afortunadamente esto ha sido reconocido por inveterados científicos sobre el cambio climático como James Hansen, John Holdren, Hans Schellnhuber, Bill Hare y Andrew Glickson".

A pesar de su estrecha colaboración con Holdren, Schellnhuber se dio cuenta de que esto no era suficiente para hacer que el gobierno de Estados Unidos aceptara sus locuras. En el 2009, Schellnhuber le dio un informe a funcionarios del gobierno de Obama (algunos dicen que incluyendo a Obama en persona), sobre sus exigencias de reducir las emisiones de carbono drásaticamente, y después informó que lo habían regañado porque sus descubrimientos "no estaban basados en la realidad política" porque "el Senado [de EU] nunca aceptaría esto". Schellnhuber había insistido en que EU tenía que reducir sus emisiones, de las actuales 20 millones de toneladas de carbón por persona en promedio, a cero toneladas por persona para el año 2020.

En consecuencia, anticipando que Estados Unidos no iba a estar de acuerdo con los objetivos genocidas de la cumbre sobre el clima de Copenhague del 2009, Schellnhuber atacó a Estados Unidos por ser "analfabeta sobre el clima". En septiembre del 2009, dijo en una conferencia en la Universidad de Oxford de Gran Bretaña, que las posibilidades de lograr un acuerdo en Copenhague eran "castillos en el aire" porque los países ricos como Estados Unidos no estaban dispuestos a firmar a favor de objetivos lo suficientemente ambiciosos. "En cierto sentido Estados Unidos es analfabeta sobre el clima... Si ven las encuestas globales sobre lo que el público conoce sobre el cambio climático, hasta en Brasil o China, hay más gente que sabe sobre el problema y piensa que son necesarios recortes profundos en las emisiones". The Guardian destaca que las declaraciones de Schellnhuber se produjeron en el momento en que el primer ministro de Gran Bretaña Gordon Brown exigía que los países ricos recortaran en un 80% sus emisiones para el 2050, a la vez de pagarle a los países pobres para que redujeran sus emisiones de gases de invernadero.

Schellnhuber es franco sobre su control asesor de arriba a abajo. Cuando regresó de Inglaterra a Alemania en 2005, en donde trabajó muy estrechamente con el primer ministro Tony Blair (Blair escribió el prefacio al libro propagandístico, Avoiding Dangerous Climate Change escrito por Schellnhuber y otros), dijo que fue abordado por funcionarios del gobierno alemán para que los asesorara científicamente. "Pero yo era muy presuntuoso, tengo que confesar... les dije, no estoy interesado en darle consejo a ningún secretario de Estado. ¡Solo lo haría para el Canciller federal! Y me salí con la mía".