Especulación en Chicago tras los daños por inundaciones a las cosechas en China. ¡Control de precios en los alimentos ya!

22 de junio de 2011

22 de junio de 2011 — Como en muchas partes del mundo, el clima en China no ha sido muy favorable este año. Inicialmente hubo sequía en el norte de China, el centro del cinturón triguero de China. Las lluvias llegaron antes de que los daños a las cosechas fueran demasiado severos, pero los rumores sobre las potenciales compras de trigo chinas en el mercado mundial ya se habían usado como pretexto para disparar los precios especulativos en el mercado de Chicago.

Después la sequía golpeó el centro de China, especialmente la provincia de Hunan, y en general a lo largo del trecho central del Río Yangtze. La prensa china publica fotos de maíz marchito y campos cubiertos de polvo.

A principios de junio, se rompió de un solo golpe la sequía en una gran parte de la región afectada. Ha habido ahora lluvias abundantes casi continuas en el centro de China y en partes de la provincia de Schezuan. Han muerto más de 175 personas, en una sola provincia hay más de seiscientos embalses derramados, y más de un millón de acres de tierra agrícola están bajo el agua.

Los primeros cálculos señalan que un 20 por ciento de la cosecha de vegetales se han perdido hasta ahora, y los precios de los vegetales han aumentado hasta un 40%. El impacto sobre la cosecha de maíz ha elevado, por consecuencia, el precio del puerco, que tuvo un salto de 4.8 por ciento en la semana que concluyó el 19 de junio, más alto que el punto culminante del 2008.

Los futuros de maíz se están elevando en Chicago, en la medida en que los especuladores saborean las noticias sobre los daños por inundaciones en China. El trigo y otros básicos alimenticios se ven afectados a su vez.

De hecho, debido a la "internacionalización" de los alimentos actualmente, cualquier desastre en el cinturón productor de alimentos es un automáticamente un problema de abasto a nivel mundial. Lyndon LaRouche destacó este hecho recientemente. Y, dado que las cosechas de alimentos a nivel mundial están sujetas al mercado especulativo, el costo global al consumidor de una reducida cosecha dañada es mayor no solo por unidad sino total.

Las medidas que se necesitan son muy claras. Se tiene que mantener la capacidad del consumidor para comprar alimentos a un precio razonable, ya sea en China, o Estados Unidos o en cualquier otra parte del mundo. Se tienen que controlar los precios y acabar con la especulación y el acaparamiento. Los agricultores y en general la industria agrícola, tienen que obtener una utilidad razonable sobre sus costos de producción, ya sea que puedan o no producir este año, de forma tal que puedan continuar produciendo más adelante. Se tiene que eliminar el desperdicio de los alimentos, como en el caso de la producción de etanol.