Obama maniobra para acabar con el Medicaid y el programa de seguro de salud infantil

25 de junio de 2011

25 de junio de 2011 — Como si los estados no tuvieran ya bastantes dificultades, el gobierno de Obama ha hecho una propuesta en las conversaciones con los legisladores republicanos sobre reducción del déficit y techo al endeudamiento, que eliminaría virtualmente el Medicaid (el programa federal de asistencia médica a los más pobres) y el Programa Estatal de Seguro de Salud Infantil (SCHIP por siglas en inglés). Según un informe que subió a su sitio el Centro sobre Presupuesto y Prioridades Públicas (CBPP) la propuesta reduce la parte federal de los programas Medicaid y SCHIP, al transferirle los costos a los estados. Lo más probable es que los estados respondan haciendo lo que ya han venido haciendo: reducir los pagos a los proveedores, y reducir los servicios disponibles a los beneficiarios, lo que significa menos acceso al cuidado para los pobres y los incapacitados.

Bajo la ley actual, incluyendo la Ley de Atención Asequible, los estados reciben un reembolso por los costos de proveer seguro médico a la población, siguiendo varias tasas de contrapartidas, que van desde un 50% hasta un 95%, dependiendo de la categoría del servicio. Con la propuesta de Obama, ese sistema de tasas de contrapartidas sería reemplazado por una "tasa mezclada" lo que daría como resultado que los estados reciben menos dinero del que reciben con el sistema actual, por lo tanto "ahorrándole" dinero al gobierno federal. Según el CBPP, esta propuesta hace poco por reducir los costos administrativos, o para que el programa sea más eficiente. Los estados tendrían entonces que compensar la diferencia, lo que es obviamente una imposibilidad.

El gobierno está proponiendo también restringir severamente o prohibir a los estados imponer impuestos a los proveedores como parte de su flujo de ingresos de Medicaid. Los estados usan estos "impuestos a los proveedores" como parte de sus fondos de contrapartida, de modo que si los estados se ven imposibilitados de recabar estos ingresos, la cantidad que el gobierno federal tiene que igualar con las contrapartidas será menor, lo que socava aún más el programa. La "Comisión Bazofia" de Obama calcula que prohibiendo el cobro de impuestos a los proveedores le ahorrará al gobierno federal $44 mil millones. La propuesta ligeramente menos austera de Obama para restringir estos impuestos, reduciría la contribución federal en $26,300 millones. Dado que el gobierno no ha revelado cómo van a calcular la tasa mezclada (que el CBPP argumenta que de todas maneras es casi imposible hacerlo de una manera justa) no existen cálculos de cuanto dinero se "ahorraría" con esta medida.

En cualquier caso, cualquiera de las dos medidas, o ambas, ocasionarán un daño significativo a los programas Medicaid y SCHIP y dejarían sin servicios médicos a un número indecible de estadounidenses.