Las localidades enfrentan incapacidades de pagos mortales en los presupuestos ..., mientras avanza la desintegración social

1 de julio de 2011

Las localidades enfrentan incapacidades de pagos mortales en los presupuestos del año fiscal 2012, mientras avanza la desintegración social

1 de julio de 2011 — Mañana empieza el nuevo año fiscal para miles de entidades locales —poblados, condados, distritos escolares, etc.— y para 46 estados (*) lo que significa presupuestos, deudas y reclamos que son imposibles de cubrir. Al mismo tiempo se sigue arrojando a ciudadanos a la desintegración social. Empiecen por considerar la base de empleo que se ha reducido drásticamente. Esto significa que los ingresos de los gobiernos locales están bajando en tanto que aumentan las responsabilidades del gobierno con los nuevos pobres y desesperados. Sin un cambio político drástico en la dirección que plantea la ley Glass-Steagall, estos presupuestos locales y estatales se convertirán en planes de austeridad asesinos por los recortes que conlleva el intento de cumplirlos.

En 210 (o el 55%) de las 378 zonas metropolitanas de la nación, la tasa de desempleo oficial se elevó en mayo, lo que significa un revés estadístico a la supuesta caída en el desempleo en 90% de estas zonas el mes pasado. A nivel nacional, la tasa de desempleo oficial es del 9.1%, una ficción, aunque mala de todas formas; y en algunas localidades oficialmente está por encima del 25%, por ejemplo, Yuma, Arizona. Entre la juventud afroamericana, una tasa de desempleo del 40-80 por ciento es exacta en miles de localidades por todo el país.

En la medida en que desde 2007 se viene agudizando el desempleo, la mayoría de los estados se gastaron los fondos de compensación que pudieron haber tenido, después pidieron préstamos al gobierno federal para continuar pagando la ayuda por desempleo; ahora, ya no pueden pagar ni cumplir con los pagos por los préstamos. Esta semana, 29 estados y el territorio de las Islas Vírgenes tienen $41.2 mil millones de dólares en préstamos federales por desempleo sin pagar, entre ellos $11 mil millones que debe California, $3.8 mil millones que debe Pensilvania y $3.2 mil millones que debe Michigan.

El reflejo automático de algunos gobernadores novatos es solo recortar la duración de las prestaciones por desempleo. El gobernador republicano de Florida Rick Scott firmó el 27 de junio una medida para poner en vigor una ayuda de desempleo con la duración más corta de todos los 50 estados de EU. A partir del 1 de enero del 2012, una persona inscrita que pierde el empleo ya no va a recibir más de 23 semanas de ayuda por desempleo, lo que es una reducción de las actuales 26 semanas, ya de por sí insuficientes.

Es más, una disposición desquiciada dice que la duración de la ayuda se recortará a 12 semanas si la tasa de desempleo en el estado baja al 5% o menos, una contingencia fantasiosa que también promueve el gobernador republicano de Michigan Rick Snider. Florida, antes del estallido del 2007, tenía un fondo de compensación por desempleo de $2 mil millones; después, se evaporó; el estado pidió prestados $2 mil millones al gobierno federal. Y ahora existe una deuda estatal impagable con el gobierno federal.

Líderes de la ciudad de Florida han expresado preocupación y consternación ante la desintegración de la red de seguridad social. El alcalde de Tallahassee, John Marks, ha declarado que las ciudades tienen mucha presión para conseguirle empleo a la gente, ¿pero cómo?

A nivel nacional, el total de personas que reciben prestaciones por desempleo alcanzó los 11 millones en el 2010, pero en la medida en que se les agota el tiempo en que reciben ayuda, se redujo el número a 7.5 millones, en el último trimestre. Los desempleados simplemente se les está desechando.

El número de personas sin hogar se está elevando hasta las nubes; familias enteras viven en sus autos. Algunas localidades están tratando de hacerle frente. Por ejemplo, una red de una iglesia en el sur de Oregon está discutiendo el establecimiento de ciudades de tiendas de campañas rotatorias, que acomodaría a familias sin hogar durante varios meses en la propiedad de una iglesia (usando sus instalaciones eléctricas, de agua y drenaje), y después se les movería a otra iglesia. En Portland, Oregon, se ha permitido que una ciudad de tiendas de campaña para los desamparados —Villa Dignidad— permanezca desde el 2000 en terrenos estatales cerca del aeropuerto. En un reciente año fiscal, Portland se las arregló para jinetear del presupuesto $180,000 para reemplazar las tiendas de campaña con pequeñas casuchas de madera. Ahora están alojadas en la Villa unas 60 personas sin hogar, usando excusados portátiles y compartiendo el único fregadero con agua entubada. En el año fiscal 2012, Portland extiende su aprobación para esto, por otros dos períodos de seis meses cada uno.

Esto se llama "éxito" en términos de salubridad y seguridad. Millones de desamparados o personas que de otra manera están desesperadas, no tienen esos acomodos contingentes. En este contexto, se producen los informes provenientes de Chicago, Filadelfia y otras zonas sobre los incidentes de robos instantáneos por turbas violentas de saqueadores.

Las condiciones de pobreza y desmoralización cada vez mayores en todas partes ya se están viendo hasta en los informes demográficos sobre morbilidad y mortalidad. La esperanza de vida entre las mujeres ha bajado en 313 condados de los 3,034 condados a nivel nacional, en un período de 20 años, de 1987 al 2007 y si se compara a partir de entonces, se verá que ha empeorado. Estos condados se concentran en las regiones pobres de Alabama, Misisipi, Kentucky, Virginia Occidental, Tennessee, Missouri y Oklahoma, en donde la esperanza de vida para las mujeres residentes ahí se redujo en dos años.

"Hemos hablado de que esta tendencia es la baja más grande en la esperanza de vida desde la epidemia de influenza española en 1918 en Estados Unidos" dijo uno de los investigadores, el profesor Alí Mokdad, de la Universidad de Washington, que dirigió el estudio en colaboración con los Centros de Control de Enfermedades.

Instituciones que anteriormente ayudaban, por ejemplo, los sistemas escolares que contaban con ayuda nutritiva, con ayuda después de clases y otros programas de la red de seguridad social, ahora tienen problemas. El número de trabajadores (total de nómina) para las funciones estatales y locales de todo tipo se ha recortado en 535,000 personas solo entre septiembre del 2008 y mayo de 2010, de 19'800,000 a 19'265,000.

Hay unos 13,000 distritos escolares en Estados Unidos y para muchos de ellos, el 1 de julio marca el punto de inflexión para el caos. Por ejemplo, en Misisipi, el Distrito Escolar Separado Municipal Picayune votó el 29 de junio para no contar con un presupuesto el año fiscal 2012 hasta que se vuelvan a reunir el 12 de julio porque no saben que hacer.

El distrito escolar Picayune no puede cubrir los requerimientos estatales de tener disponible un equilibrio operativo de 8% de sus ingresos. Sus ingresos se están desplomando. El estado y el gobierno Federal les dieron $2 millones menos en los últimos dos años. No quieren despedir más maestros o reducir más los salarios. Tienen que hacer los contratos para los trabajadores (que empiezan el 15 de abril del 2012 para el 2012-2013)

Esta situación es típica. Esta es la cuestión constitucional del Bienestar General, que solo se puede cumplir activando las facultades federales y la Glass-Steagall.

(*) Los estados con diferentes años fiscales son: Alabama y Michigan (1 de Oct.); Nueva York (1 de abril) y Texas (1 de sept.)

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