El nuevo rescate "griego" acelera el suicidio de la eurozona

24 de julio de 2011

El nuevo rescate "griego" acelera el suicidio de la eurozona

28 de julio de 2011 — La mejor descripción del acuerdo alcanzado en Bruselas el 21 de julio la dio Dan White del diario irlandés Herald: "Otro rescate de 110 mil millones de euros para Grecia con una mínima participación del sector privado, unos 30 mil millones de euros, no hará que resulte el truco. Mirando a Merkel y Sarkozy en acción, recordé la observación de Einstein, de qué locura es hacer siempre las mismas cosas, una y otra vez, esperando obtener resultados diferentes. ¿Por qué el acuerdo de hoy habría de tener éxito cuando todos los que se han hecho previamente han fracasado? No funcionará. Es mas probable ahora que la eurozona se desintegre y que los países periféricos, como Irlanda, la abandonen voluntariamente o sean expulsados por la fuerza".

El epicentro del acuerdo es la expansión del FEEF (Fondo Europeo de Estabilización Financiera) como una agencia que comprará los bonos soberanos en los mercados secundarios. Como lo señaló la secretaria general del Bueso, Helga Zepp LaRouche ayer, eso le permitirá a los bancos terminar de arrojar sus activos tóxicos en los presupuestos de los gobiernos. En cuanto a la deuda griega, sus vencimientos serán extendidos, incluyendo una participación de acreedores privados sobre "bases voluntarias". El nuevo paquete comprende un total de 160 mil millones de euros.

La declaración nerviosa del presidente del Banco Central Europeo, Trichet, y la declaración que dejó de hacer Barroso, de la Unión Europea, muestra que el complicado mecanismo acordado para esconder la naturaleza de la reprogramación de la deuda, no garantiza que, a pesar de ése esfuerzo, las agencias calificadoras declaren un incumplimiento (o "evento crediticio", como le dicen) como lo han advertido de antemano. Y de hecho, unas pocas horas después del anuncio, la agencia Fitch declaró que considerarían el acuerdo con los bancos privados un evento crediticio. No obstante, la Unión Europea espera que la compra de esos bonos por el FEEF garantizará su elegibilidad como colaterales en el Banco Central Europeo y contrarrestará la degradación.

El "TARP europeo", (como se le llama en referencia al TARP de EU, llamado Programa para el Rescate de Activos en Problema) reducirá las tasas para los préstamos a Grecia y a TODOS los Estados miembros a un 3.5%. Un párrafo del pomposo final de la declaración proporciona un rescate para los rescatadores, si fuera necesario: "Donde sea apropiado, se pondrá en efecto un acuerdo de colaterales, para cubrir los riegos que surjan para los Estados miembros de la zona del euro por sus garantías al FEEF".

El acuerdo alcanzado en Bruselas todavía tiene que ser aprobado por los parlamentos nacionales, o al menos por algunos. La declaración final se refiere a este problema con una frase diciendo que los firmantes "van a iniciar las procedimientos para la implementación tan rápido como sea posible". Además de la trampa del "evento crediticio", una talón de Aquiles mas grande del acuerdo es, ciertamente, la ampliación del FEEF. La declaración final presenta argumentos en bandeja de plata para la Corte Constitucional de Alemania, cuando dice que el FEEF y el ESM deben "intervenir en los mercados secundarios sobre la base de una análisis del BCE (Banco Central Europeo) que reconozca la existencia de circunstancias excepcionales de los mercados financieros y un riesgo para la estabilidad financiera". Aquí tiene usted exactamente el argumento presentado por el Profesor Deiter Murswiek, de que las nuevas instituciones son creadas en base a emergencias, en lugar de aprobación democrática.

A la siguiente mañana, Sarkozy le dijo a Merkel: "Guten TARP, Ángela". "Guten TARP, Nicolás".