Londres utiliza la falsa crisis de la deuda de EU para imponer el "QE3", otra vez

1 de agosto de 2011

31 de julio de 2011 — Mientras que el Congreso de Estados Unidos compite con Barnum and Bailey para montar "el Espectáculo más Grande del Mundo", los británicos están usando el plazo del 2 de agosto con la crisis del techo de la deuda fabricada por ellos, para tratar de imponer su política hiperinflacionaria de salvatajes financieros denominada "QE-3", siglas en inglés de "alivio cuantitativo", que en la jerga de los tecnócratas se trata simplemente de imprimir más dólares para entregárselos a los bancos quebrados (y hacer que luego el gobierno pague ese mismo dinero, a costa del presupuesto público).

Ayer, el diario londinense Guardian informó ayer muy quitado de la pena que circula la "especulación de que la Reserva Federal podría embarcarse en una tercera ronda de alivio cuantitativo: la creación de dinero electrónico", para enfrentar la crisis. Y hoy, el diario The Financial Times exige respuestas a las preguntas que hace la columnista Gillian Tett, que son:

1) ¿Va el gobierno a "apoyar a los fondos de mercados de dinero de Estados Unidos" si hay una degradación en la calificación de la deuda?

2) ¿Va el gobierno a "intervenir en los mercados y actuara como corredor o como aval de último recurso, si se congela una parte del mercado?"

3) Que harán los reguladores a cerca de los requerimientos de capital "si revientan los saldos de algunos bancos?"

Otro artículo separado del FT dice preocupado que "Un serio temor del sistema financiero es el riesgo de que un inversionista haga una corrida en los mercados de fondos de dinero, algunos de los cuales se especializan en bonos de la tesorería". El articulo le recuerda a los lectores que "es legalmente posible que la Reserva Federal le proporcione directamente apoyo de liquidez a los fondos de mercados de dinero (FMD)". El diario Wall Street Journal también toca los tambores a favor de un rescate de los FMD, recordando que "en 2008 una corrida contra esos fondos fue un factor muy importante en la calamidad que siguió al colapso de Lehman Brothers... El Tesoro tuvo que garantizar temporalmente los fondos y la Reserva Federal tuvo que ofrecerles préstamos de emergencia a ellos".