El Golpe de Obama sigue el rumbo de la Ley Habilitante de Hitler

3 de agosto de 2011

2 de Agosto de 2011 — Anoche, bajo la influencia de una campaña de terror a cargo de Obama y sus patrocinadores británicos y de Wall Street, una mayoría de la Cámara de Representantes aprobó un golpe hitleriano contra la Constitución de Estados Unidos. Bajo este golpe, como primer paso, el Congreso ya no tendrá la facultad para decidir en materia de gasto público, que constituye una violación específica de la Sección 1 del documento que rige la nación. Y eso es solo el comienzo.

La medida específica que eliminará la facultad del Poder Legislativo, Obama le llama el "Supercongreso". El Supercongreso estará compuesto por un comité de 12 personas seleccionadas del Senado y de la Cámara de Representantes, dividido equitativamente entre republicanos y demócratas. El mandato inmediato de este comité será decidir el recorte de $1.5 billones de dólares en el presupuesto, tanto de las prestaciones sociales (Seguro Social y Medicare) como de la defensa. Se requiere que las propuestas sean presentadas para el 23 de noviembre de este año, y que serán sometidas a un voto de si, o no, sin que se permita ninguna enmienda ni obstrucción, en ese mismo mes.

Si los recortes no son aprobados, se activa un mecanismo de "ejecución", mediante el cual se ordena la aplicación de los recortes al presupuesto de modo automático y por parejo, con supuestas protecciones –que no se definen— para los beneficiarios del Medicare, el Seguro Social y los pobres.

En otras palabras, sin importar lo que el Congreso decida, ¡se aplican los recortes elaborados por Obama y sus camaradas! Obama ha hecho que el congreso sea irrelevante.

Con estas disposiciones, Obama y sus patrocinadores británicos intentan llenar las lagunas que dejaron en su último intento de golpe por medio de la Comisión Bazofia. Cuando esa comisión no pudo llegar a un acuerdo con paquete de recortes para ser presentado al Congreso, los recortes murieron. Esta vez no, si Obama se sale con la suya.

La medida del Supercongreso de Obama refleja directamente la Ley Habilitante de Hitler (Ermaechtigungsgesetz) de Marzo de 1933, por medio de la que el parlamento alemán, el Reichstag, "democráticamente" para dar a Hitler los poderes de emergencia aprobando la "Ley para Eliminar la Angustia de la Gente y el Reich" la cual le daba a Hitler el derecho de gobernar por su cuenta, y en contradicción con la Constitución, sin consultar al parlamento por un período de 4 años.

¿Cómo es que se hizo eso? Los parlamentaristas "hicieron un trato".

Específicamente, el acuerdo decisivo con Hitler lo realizó el Partido del Centro, liderado por un sacerdote católico llamado Ludwig Kaas. Kaas accedió a entregarle sus votos a Hitler a cambio de garantías de protección para las libertades religiosas y la existencia del Partido del Centro. Hitler aceptó, prometiendo formalizar las garantías por escrito. Pero el documento con las garantías no llegaba, aunque Kaas cumplió con su parte del trato, con la promesa de que se estaba elaborando el documento. No tiene nada de extraño que el documento nunca llegó.

En ese momento, el voto estaba asegurado. Solo 84 socialdemócratas (sus miembros se redujeron por arrestos) se opusieron a la Ley Habilitante. El Partido del Centro y el Partido Nacional del Pueblo decidieron aceptar la palabra de Hitler, permitiéndole actuar a nombre del parlamento, pasando leyes que se desviaban de la Constitución "siempre y cuando no afectaran a las instituciones de Reichstag y Reichsrat", y se mantuvieran los derechos del presidente.

Las garantías, como cualquier persona en su sano juicio podía ver, fueron una farsa. Habiendo pasado tres meses desde la activación de la Ley Habilitante, todos los partidos políticos habían sido eliminados excepto el de los Nazis. Hitler no reinó al lado del parlamento, sino que lo sustituyó. Sólo se reunió 12 veces en los siguientes 12 años, incluyendo las 2 sesiones en que se renovó la Ley Habilitante.

Solo un idiota cobarde no vería la escritura en la pared con el golpe de Obama estilo Hitler del día de hoy.