Aconsejan los banqueros como transformar el FEEF plenamente en un banco de rescates

18 de agosto de 2011

18 de agosto de 2011 — Las similitudes entre la reciente ampliación del FEEF (Fondo Europeo de Estabilización Financiera) y el programa TARP del ex secretario del tesoro estadounidense Paulson, son impresionantes, y esa semejanza podría ser algo más que metafórica. John Dizard escribió en su columna "Visión desde America", del diario londinense The Financial Times del 15 de agosto, en una nota crítica sobre la actitud de Europa en la actual crisis monetaria, que "gradualmente la eurocracia está más dispuesta a escuchar a gente con experiencia en la restructuración de deuda soberana", por ejemplo, del grupo que concibió el TARP de Henry Paulson. Una de las claras implicaciones de este artículo es que los banqueros estaban aparentemente contando con este FEEF como ayuda en la recapitalización de los bancos que exigen las regulaciones de Basilea 3. De hecho, uno de los nuevos poderes otorgados a este FEEF es el de extender préstamos a gobiernos nacionales que vayan sobre la recapitalización de los bancos. Pero se pensaba generalmente que esto solo se intentaría en casos en donde hubiera una amenaza de un colapso financiero de algún banco que representara una amenaza sistémica y no simplemente para llenar los requisitos de capital de Basilea 3.

La pregunta que "la gente de los mercados de bonos" trata de averiguar es, "¿Cómo se pueden convertir los 400 mil millones de euros del FEEF, de ser un fondo de salvamento de gobiernos en un fondo de salvamento de los bancos, o un TARP europeo?". Con dificultad, dice Dizard, pero si elogia a los "buenos abogados" del Secretario del Tesoro Henry Paulson, quienes, sin que nadie los (viera, fueron capaces de poner una pequeña cláusula dentro de la ley del TARP que transformó ese fondo en un medio para "bombear capital accionario dentro del sistema bancario".

"El Programa de Alivio para Activos Financieros en Problemas del 2008 [TARP, por sus siglas en inglés], fue escrito con esa especificidad aparente, pero con las elasticidad precisa en sus cláusulas, de tal forma que el secretario podía convertir un organismo para la compra de bonos en un mecanismo para bombear capital accionario dentro del sistema bancario. Como dijo un abogado de bonos: 'Tenia un párrafo dentro de es ley tan larga que se convirtió en el centro de la acción, y ni fue debatido ni siquiera lo notaron en el Congreso".

"La lección clave que la eurocracia debió haber aprendido del episodio del TARP es que un mecanismo de rescate necesita en realidad de un mecanismo de financiamiento, o una botija de efectivo disponible... Una vez que el Secretario Paulson puso sus manos en la ley del TARP, los populistas no pudieron hacer nada para impedirle, ni a su sucesor, gastar cientos de miles de millones de dólares en la compra de los valores de los bancos".

El problema que ven "los amigos de la eurocracia en el sector bancario" en el FEEF europeo, es que este es un fondo de garantías extendido a los diferentes Estados en caso de necesidad, y no es dinero que va directamente a la botija. En esas circunstancias la cuestión es "¿Cómo se puede montar rápido un programa de recapitalización de bancos para toda Europa?" para recapitalizar a los bancos. "En lugar de eso, parece que la próxima ronda de recapitalización de bancos tendrá que ser improvisada sobre la base de nación por nación". Pero, no hay problema, "la Reserva Federal responderá rápidamente a las solicitudes del BCE por mecanismos de canje. De modo que los fondos de los mercados de dinero estadounidenses puedan dejar sus depósitos sin riesgo en Europa".