Prevalece la locura francoalemana, Sarkozy y Merkel proponen la gobernanza europea

18 de agosto de 2011

18 de agosto de 2001 — Después de su reunión cumbre de dos horas en París, el Presidente francés Sarkozy y la canciller alemana Angela Merkel, dieron una conferencia de prensa donde dijeron que rechazaban los eurobonos en el futuro previsible y que si acaso, lo aceptarían solo como "el último recurso si no funciona ninguna otra medida". Los dos hicieron un llamado por una gobernanza económica común para Europa, que estaría encabezada por el actual presidente de la Unión Europea, Herman Von Rampouy, que sesione al menos dos veces al año. Habrá más control sobre los presupuestos de los Estados particulares, una "armonización" de los impuestos, coordinación de las medidas de austeridad, además de un impuesto sobre las transacciones financieras.

Además, el fondo de rescate de la eurozona será transformado en "una especia de Fondo Monetario Europeo", como lo dijo Merkel, con una "capacidad analítica adicional" para evaluar la situación de de los países en problema. Y mientras tanto —es decir, por lo menos durante seis semanas— el Banco Central Europea (BCE) continuará con sus intervenciones en los mercados, comprando los bonos soberanos de Italia, España y de quien sea, a un ritmo como el de la semana pasada durante la cual el BCE gasto 28 mil millones de euros. Esto sumaría unos 200 mil millones de euros para finales de septiembre, si es que el sistema del euro no se ha colapsado para entonces.

Si los oficiales del Titanic cuando se hundía hubieran acordado designar un nuevo capitán, con un nuevo uniforme y continuar el "viaje" descendente, cualquiera les hubiera tildado de locos: pero en la actualidad, a eso se le llama "política de la Unión Europea y de la eurozona".