Exigen la Glass-Steagall cada vez con mayor fuerza

5 de octubre de 2011

4 de octubre de 2011 — Quizá acicateado por las manifestaciones "Ocupar a Wall Street" que se están realizando actualmente, o por la intensidad de la crisis, el tema de Glass-Steagall sigue en primer lugar en la mente de la población. Entre los muchos "hombres de ideas" que están tratando de darle un programa a los manifestantes, Aaron Greenspan es el único que plantea la Glass-Steagall como la prioridad número uno. Esto es más interesante aún dado que (el desafortunado llamado) Greenspan es un chico sabiondo producto de Harvard y el Valle del Silicón y sus comentarios anteriores en Internet reflejaban su perspectiva de "los empresarios pueden resolver todos los problemas". Pero hoy escribe en el Huffington Post que, "tiene que haber un mensaje muy claro de la población sobre cuáles son exactamente los cambios que busca. Quizá hay muchas visiones como para que todos estén de acuerdo, pero de lo que está reportando el New York Times, parece que simplemente no se entiende lo suficiente la maraña reguladora que gobierna el sistema financiero de nuestra nación como para poder desenredar este desastre, que muy difícilmente es culpa de la población. Esta es mi perspectiva de lo que deberíamos estar exigiendo:

#1) Restablecimiento de la Ley Glass-Steagall. Esta ley mantuvo a los bancos minoristas separados de los bancos de inversiones desde la Gran Depresión hasta 1999, cuando Larry Summers pensó que ya no era necesaria. En particular el Citigroup se benefició de su derogación en el corto plazo, pero en el largo plazo le permitió a los bancos tomar una cantidad desquiciada de riesgos, que finalmente terminaron en la crisis financiera del 2008...".

Luego, en el sitio financiero Our Broker, está la columna de Peter Miller titulada "Los grandes bancos de América, el Vietnam financiero de América". Después de una larga descripción del desplome, Miller dice:"existe una respuesta. Las grandes instituciones financieras tienen que ser más pequeñas para que todos tengamos menos riesgos. Deroguemos la Ley de Modernización de Servicios Financieros Gramm-Leach-Bliley y regresemos a la Glass-Steagall, una ley de 1933 que dice que un banco puede hacer préstamos y recibir depósitos o puede recabar dinero y vender valores -pero no ambas cosas". El mes pasado, Miller publicó la "Segunda Carta de Derechos" después de la muerte de Kyle Willis de 24 años en Cincinnati, quien murió porque su familia no pudo comprar los antibióticos que necesitaba para combatir una infección en un diente, que se extendió al cerebro y lo mató.

Entre las 96 respuestas, a menudo furiosas, a la discusión en línea con los lectores del Wall Street Journal sobre los cargos de las tarjetas de débito, David Herman escribe: "Yo les propongo un acuerdo a los bancos: yo acepto pagar un cargo mensual por mi tarjeta de débito cuando ustedes acuerden completar el restablecimiento de la separación Glass-Steagall de las instituciones de depósitos de 'Main Street' de las instituciones de casino de Wall Street y acuerden nunca más pedir o aceptar rescates del gobierno o de los contribuyentes.¿Estamos?