LaRouche: La orden del día no es "tratar", sino ganar.

10 de octubre de 2011

10 de octubre de 2011

por Lyndon LaRouche

La falla de iniciar las medida necesarias para empujar al Presidente Barak Obama hacia la expulsión de su cargo, acerca más aún al sistema financiero transatlántico a una desintegración total del sistema actual. Aunque la acción necesaria para hacer aprobar la Glass-Steagall debería ser suficiente para poner al menos bajo control temporal a la crisis de desintegración financiera en Estados Unidos, está en duda todavía que la presión creciente a favor de la legislación Glass-Steagall llegue a tiempo para impedir un desastre total no solo en toda la economía estadounidense, sino prácticamente de la totalidad de las economías transatlánticas. Si se llega a permitir que ocurra esa desintegración, sería casi imposible emprender cualquier intento significativo de recuperación económica en Norteamérica o en Europa occidental. La desintegración en las naciones transatlánticas sería mucho peor en magnitud y efectos similares que la hiperinflación de Alemania en 1923.

La orden del día, no es "tratar", sino ganar. La orden del día es neutralizar el poder de Barak Obama y las fantasías hitlerianas de Dick Cheney, y hacerlo a tiempo para posibilitar no sólo la realización de la ley Glass- Steagall, sino para complementar la promulgación de la Glass-Steagall original con el lanzamiento de un sistema crediticio federal en Estados Unidos. No hay ninguna alternativa real a la ley Glass-Steagall junto con el lanzamiento de un Sistema Crediticio estadounidense para emprender importantes proyectos de recuperación, como el programa NAWAPA que será el motor principal para el inicio inmediato de una recuperación económica general de Estados Unidos y de sus socios principales.

En las condiciones presentes de la emergencia económica nacional de Estados Unidos, nada menos que las medidas antes dichas pueden salvar a Estados Unidos mismos de la crisis de desintegración económica general prácticamente inmediata. "Bajo la crisis de desintegración presente que ha venido creciendo ya por toda la región transatlántica, las medidas a medias no serían simplemente medidas sin sentido, sino los elementos de un virtual pacto de suicidio en masa".

Se debe recordar que, a pesar del hecho de que el Presidente Bill Clinton ganó dos períodos como Presidente de Estados Unidos, la misma familia Bush cuya cabeza de la familia apoyó financieramente y de otros modos la toma del poder del nazi Adolfo Hitler, ya impulsaba un plan para dar un golpe de Estado del mismo tipo asociado con los círculos de Dick Cheney hoy. Solo las medidas apropiadas para sacar a Barack Obama del cargo se interponen entre tú y la toma del poder hitleriana que planeó la misma laya de Wall Street que la casa de Morgan que había intentado un golpe fascista contra el Presidente Franklin Roosevelt.

Hablar de una buena pelea, no es realmente ganar la batalla por la libertad.