Issa a Holder: La Operación 'Rápido y Furioso' es suya

13 de octubre de 2011

10 de octubre de 2011 — El domingo 9 de octubre, el congresista Darrell Issa, presidente de la Comisión de Vigilancia y Reforma del Gobierno de la Cámara de Representantes que investiga la Operación Rápido y Furioso le envió una carta al Procurador General, Eric Holder, en donde acusa a Holder de "caer muy bajo" en la defensa que hizo en la carta que le envió al Congreso la semana pasada, y en la que según Issa, "hizo poco menos que oscurecer, buscar otros culpables, vejar e intentar cambiar el tema de la responsabilidad del Departamento en la creación, instrumentación y autorización" de la Operación Rápido y Furioso.

Issa señala que, al principio el Departamento de Justicia (DOJ) insistió en que no había ocurrido una fuga de armas. Cuando los documentos contradijeron sus alegatos, el DOJ intentó limitar el problema a la División de Campo del Buró de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF) de Phoenix, Arizona. Cuando eso tampoco funcionó, entonces la DOJ alegó que la operación Rápido y Furioso había sido solo parte de la ATF, antes de también asignarle culpa a la oficina de la Procuraduría General en el estado de Arizona.

El mes pasado Holder alegó que Rápido y Furioso no llegó hasta las altas esferas del DOJ. Sin embargo, hay documentos que prueban que todas y cada uno de estas afirmaciones de la DOJ no son ciertas. Ahora Holder alega que él no sabía sobre Rápido y Furioso porque los miembros de su equipo no le informaron sobre el contenido de los memos que estaban dirigidos específicamente a él.

La carta de Issa señala: " Un mes después de su nombramiento como Procurador General usted habló del peligro de los carteles de drogas mexicanos y en especial del Cartel de Sinaloa... Usted prometió que bajo su liderato 'estos carteles serán destruidos'... Sin embargo, bajo su liderato, la Operación Rápido y Furioso sus promesas resultaron vacías... Según un agente, la Operación Rápido y Furioso 'armó al cartel. Es repugnante' ".

Issa documenta luego que Lanny Breuer, el subprocurador de la División Penal de la Procuraduría General, evidentemente un cargo elevado en la dirección del DOJ, sabía sobre Rápido y Furioso desde por lo menos marzo del 2010. Específicamente conocía el caso de Manuel Celis Acosta quien compró por lo menos 852 armas de fuego valuadas en unos $500,000 dólares. Su ingreso fiscal anual en el 2009 fue de solo $15,475.

Esta información —y cientos de páginas con información adicional— estaba incluida en las solicitudes de intercepciones telefónicas extremadamente detalladas que enviaron para su autorización a altos asistentes de Breuer. Estas solicitudes de intercepciones electrónicas fueron revisadas y aprobadas por varios Subprocuradores Asistentes, incluyendo altos asistentes de Breuer. No hicieron nada para parar el programa y en el caso de Breuer, en realidad le dieron cauce.

Gary Grindler, entonces Subprocurador General y actualmente Oficial Mayor de Holder, recibió un informe extremadamente detallado sobre la Operación Rápido y Furioso el 12 de marzo del 2010. En este informe supo sobre Uriel Patiño, un comprador testaferro que está inscrito en el programa de estampillas para comprar alimentos (o sea, que no cuenta con recursos propios ni para alimentarse), y que terminó comprando 720 armas de fuego al contado. En ese entonces había comprado 313 armas. Si Grindler hubiera clausurado el programa en ese entonces, se hubiera evitado que solo este tipo Patiño, comprara otras 407 armas más.

Issa señala: "Después de este informe, queda claro que Grindler hizo una de dos cosas. O le alertó... en cuyo caso su testimonio ante el Congreso del 3 de mayo del 2011 es falso; o, no le informó... en cuyo caso Grindler cometió una negligencia burda de sus deberes como Subprocurador General en funciones. Es justo inferir del hecho de que Grindler continúa como Oficial Mayor, que no participó en negligencia burda de sus deberes y que le informó del programa en fecha tan temprana como marzo del 2010".

"En por lo menos cinco ocasiones se le informó sobre los nexos entre Rápido y Furioso y un cartel mexicano específico, el mismo cartel que usted juró destruir".

"Los hechos simplemente no respaldan ninguno de las afirmaciones de que Rápido y Furioso no llegó hasta las más altas esferas del Departamento de Justicia. En realidad, Rápido y Furioso sí llegó hasta la autoridad suprema en el Departamento: Usted".

"Señor Procurador General, ha hecho varias declaraciones sobre Rápido y Furioso que finalmente resultaron ser falsas. Su falta de veracidad cuando habla de Rápido y Furioso pone en tela de juicio su credibilidad como Procurador General".

"La Operación Rápido y Furioso fue el caso de tráfico de armas más significativo del Departamento. Se relaciona a dos de sus principales iniciativas: la destrucción de los carteles mexicanos y la reducción de la violencia armada en ambos lados de la frontera. Bajo su mando, todo esto se volvió espectacularmente equívoco. Ya sea que se percate o no todavía, usted es el dueño de Rápido y Furioso. Es responsabilidad suya".