Obama planta botas estadounidenses en territorio libio

19 de octubre de 2011

18 de octubre de 2011 — Barack Obama aprovechó la primera oportunidad de expandir sus aventuras militares en el exterior, al enviar un grupo inicial de 14 contratistas con antecedentes militares a Libia para que busquen lanza cohetes portátiles que no se localizaron luego de que la OTAN derrocó a Gadafi. La maniobra podría bien caer dentro de los planes para un golpe de Estado de Obama en Estados Unidos, patrocinado por los británicos.

Andrew J. Shapiro, subsecretario de Estado encargado de asuntos Político Militares, dijo el viernes 14 que el Departamento de Estado aumentará dentro de poco a 50 el número de personal militar retirado ahora convertidos en contratistas. Aunque no se sabe el número de cohetes perdidos, Shapiro afirma que son miles los lanza cohetes portátiles que están perdidos en Libia y que los cohetes "podrían representar una amenaza para la aviación civil" aunque admite que todavía no ha habido ningún ataque con esos cohetes perdidos.

Durante la operación de seis meses de la OTAN para derrocar a Gadafi, se informó sobre la destrucción de miles de cohetes manuales en Libia. Sin embargo, Estados Unidos y otras fuentes de la OTAN dicen que no se aseguraron y vigilaron los depósitos de armas después del derrocamiento de Gadafi y que grupos rebeldes libios se apoderaron de ellos cuando arrasaron las zonas de almacenaje no vigiladas luego de que Gadafi fue derrotado.

Se pudo haber previsto que se iban a apoderar de estos cohetes porque lo mismo sucedió en Irak después de que Saddam Hussein fue derrocado. Su proliferación le cayó del cielo a Obama y sus patrocinadores británicos por tres razones: 1) el asunto no resuelto le da el pretexto a la OTAN para mantener su movilización bélica en Libia y le da pie a Obama para mantener e incrementar el número de contratistas militares estadounidenses en el territorio; 2) le da crédito al gobierno de Obama cuando le dice a los ocho países vecinos de Libia, como lo hizo el verano pasado cuando todavía se estaba desarrollando la campaña militar en contra de Gadafi, que tienen que cooperar con Estados Unidos y la OTAN en la guerra en contra del terrorismo; 3) aunque los cohetes eran viejos y ya no representaban una amenaza para la aviación militar, Shapiro destacó que la aviación civil es vulnerable, una amenaza implícita a la flota aérea civil de EU, lo que le da a Obama el pretexto para mantener una alerta militar que respalda su campaña de golpe de Estado en Estados Unidos.