Si no se promulga la Glass-Steagall, EU está perdido

20 de octubre de 2011

Boletín de prensa de LPAC

19 de octubre de 2011 — En vista del hecho de que el sistema financiero mundial se halla en un punto sin retorno, el estadista y economista estadounidense Lyndon LaRouche señaló hoy que, "no hay ninguna otra cuestión bajo discusión, que signifique nada en términos de la supervivencia de esta nación y de su gente, que la Glass-Steagall. Si no se promulga, están perdidos, punto".

Pero, agregó, "la Glass-Steagall sola, en si misma, no contiene el remedio para salvar la economía". En cuanto se promulgue la Glass-Steagall, tenemos que avanzar hacia un sistema de crédito, acorde al sistema hamiltoniana encarnado en nuestra Constitución. "Lo que propongo es un retorno a la política de los Fundadores de Estados Unidos".

Actualmente, hay un proyecto de ley en la Cámara de Representantes de EU (H.R. 1489) para restaurar la Glass-Steagall de Franklin Roosevelt, la cual ya tiene 47 copatrocinadores, además de la patrocinadora original, la representante demócrata de Ohio, Marcy Kaptur. Todavía ningún senador ha presentado un proyecto similar. Por lo pronto, no hay el respaldo político necesario para hacer que se apruebe el proyecto a tiempo.

Las mentiras de Wall Street

Ahora mismo está en marcha una campaña proveniente de Wall Street para intimidar a la gente para que rechace la Glass-Steagall, dijo LaRouche, circulando la mentira descarada de que la aprobación de la Glass-Steagall cerrará todos los bancos de Estados Unidos. "Esta esa una gran mentira, y solo los grandes tontos se la creen". Y LPAC se propone acabar con esta mentira.

"Porque la Glass-Steagall no va a hundir a todos los bancos. Solo va a hundir a unos seis grandes bancos gordos que no deberían ser bancos, ¡en absoluto! Y entre más rápido desaparezcan, ¡mejor! ¡Eso es bueno para ti!", señaló LaRouche.

"El hecho es que van a haber miles de otros bancos, que no son esos bancos de negocios. Y lo que vamos a hacer, son dos cosas: Vamos a eliminar las obligaciones de esos bancos, esos bancos honestos que son bancos de verdad, a este tipo de obligaciones ilegales. En esencia, vamos a exterminar el sistema de la banca de negocios, en la forma en que existe al presente. No porque vamos a salir a exterminarlos, sino simplemente quitándoles el placer de su dinero", agregó.

Organizar un sistema de crédito

"Ahora bien, como resultado, ¡va a haber bancos que seguirán existiendo! De los bancos comerciales, e instituciones de la banca comercial, o cosas como las instituciones de banca comercial, bajo leyes similares; vamos a tener de esos. ¿Pero que vamos a hacer? Bueno, el gobierno federal va a someter a todo este sistema a una reorganización de bancarrota, y se van a tomar dos medidas: Primero que todo, protegeremos a los bancos que pudieran estar insolventes, pero que son bancos viables. Los vamos a mantener con vida. Vamos a proporcionar, bajo la norma hamiltoniana de la Constitución, vamos a regresar y complementar al sistema financiero actual con un sistema bancario que sea un sistema bancario garantizado por el gobierno federal". En cuanto a la Reserva Federal, "Vamos a sustituir eso y a volver al Sistema de Banca Nacional hamiltoniano, basado en u n sistema crediticio, lo cual constituye el sistema estadounidense".

"Bajo ese sistema, el gobierno federal va a emitir la autorización de crédito federal, tanto a los bancos que sean solvents y competentes, como para proyectos que sean del interés nacional, en especial proyectos de empleo productivo. NAWAPA [Alianza Hidráulica y Energética de Norteamérica] es uno de los más emblemáticos de esos grandes proyectos, que salvarán a Estados Unidos. La Ley Glass-Steagall, si se pone en prácitca, mediante una ley, una restauración de un Tercer Banco de Estados Unidos, aplicando las enseñanzas de Franklin Roosevelt, con proyectos como NAWAPA, significa el derrumbe del sistema de banca de negocios, la eliminación de todo ese sistema; la eliminación de cada uno de esos dizque bancos, será la mayor bonanza que el pueblo de Estados Unidos haya experimentado, en prácticamente un siglo".

Olviden la opinión pública

LaRouche se preguntó ¿por qué la gente no se ha movilizado todavía los suficiente a favor de la Glass-Steagall? Porque la gente insiste en ajustarse a la "democracia" y a la "opinión pública". "Creen que un 'voto democrático' es lo que determina la verdad, y llegó el momento en que un voto democrático como tal no quiere decir absolutamente nada".

"Si la tendencia actual sigue de esta manera, todos están condenados por necios, voten como sea. Por lo tanto, tienen que ser muy serios, para asegurarse de que este voto vaya en la dirección correcta cuando llegue a plantearse. Y el voto es a favor de la Glass-Steagall, sin ninguna reforma, sin ninguna diferencia con la versión anterior de Roosevelt. Si el Congreso no vota de ese modo, ¡será el acabose!", concluyó LaRouche.

(La discusión completa, en inglés, se puede ver en el Informe Semanal de LPAC-TV del miércoles 19 de octubre).