La UE destruye otro gobierno, el de Grecia; sigue Italia

7 de noviembre de 2011

4 de noviembre de 2011 — La Unión Europea (UE) y la oligarquía financiera que la gobierna, acabaron con otro gobierno al forzar al gobierno griego a que retirara su plan de sostener un referendo sobre el paquete de austeridad de la UE, que ha empujado a la oposición a un gobierno de unidad con el partido gobernante PASOK a fin de imponer una austeridad genocida bajo las condiciones políticas de una pérdida de soberanía total.

Parece que se ha impuesto la misma solución que a los irlandeses y portugueses, en donde todos los partidos importantes acordaron tomarse el veneno y después ir a las elecciones.

El 2 de noviembre, Atenas fue amenazada no solo con ser expulsada del euro sino también de la Unión Europea (UE), cuando el Primer Ministro griego George Papandreou tuvo una reunión de emergencia con la canciller alemana Angela Merkel y el presidente francés Nicolás Sarkozy. Este le dijo a Papandreou que el referendo que estaba proponiendo tenía que incluir la pregunta de si querían que Grecia continuara dentro del euro o no. "Nuestros amigos griegos tiene que decidir sobre si quieren continuar la jornada junto con nosotros" le dijo Sarkozy a los reporteros en una conferencia de prensa conjunta con Merkel, después de las pláticas por la crisis.

El Ministro de Francia para Europa, Jean Leonetti, se mostró más sardónico en su entrevista con la radio RTL, y declaró que "Grecia es algo que podemos superar, algo sin lo cual podemos vivir". Sus comentarios fueron reforzados por la vocera de la Comisión Europea, Karolina Kottova, quien declaró a los medios informativos el viernes 4 que "el Tratado de Lisboa no prevé una salida de la zona del euro sin salirse también de la Unión Europea".

No dice que le advirtieron a Grecia que no iba a recibir el siguiente tramo de su rescate a menos que "mantuviera su promesa" de imponer la austeridad genocida.

El Ministro de Finanzas griego y vice Primer Ministro Evangelos Venizelos, quien asistió a la reunión por la crisis, recibió el mensaje y anunció el mismo viernes 4 que se oponía al referendo. Ha recibido el respaldo de sus aliados faccionales. Se celebró una reunión de gabinete en donde se acordó buscar la formación de un gobierno interino con el partido de oposición Nueva Democracia, para aprobar los nuevos acuerdos de préstamos condicionados a la política de recortes salariales y del gasto público para permitir la entrega del siguiente tramo de 8 mil millones de euros. Después en algún momento posterior se convocaría a elecciones.

En una declaración que confirma las amenazas que se le hicieron a Grecia, e implica en fuertes términos su propia duplicidad en la maniobra, se cita a Papandreou diciendo a sus colegas en el gabinete que "tenemos tres alternativas; la primera, una catástrofe, era convocar a elecciones anticipadas.., la otra alternativa era el referendo..., y la tercera solución era lograr un consenso más amplio".

"Aparte del tono y contenido de nuestros socios [de la zona del euro]...cuando nos dijeron cómo llevar a cabo nuestro referendo" dijo, "dejamos muy en claro que era una decisión de un gobierno soberano. Podremos estar bajo supervisión económica pero las instituciones democráticas son nuestras".

"¿Por qué causó sorpresa el referendo? Otros gobiernos miembros y yo habíamos dicho que lo que estaba en juego era nuestra membresía en el euro. Cuando dijimos esto nos llamaron chantajistas. Ayer nos confirmaron todos lo que nosotros habíamos dicho".

En estos momentos se negocia la formación de un nuevo gobierno y el porcentaje de participación de cada uno en la administración de la política de austeridad genocida impuesta para salvar a la banca a costa de la nación griega. El dirigente de la oposición, Antonis Samaras ha dicho en el Parlamento que no está interesado en compartir el poder con Papandreou, y está convocando a elecciones inmediatas dentro de cinco semanas.