Haciéndose eco de LaRouche sobre la amenaza de guerra, Assad advierte que un ataque a Siria "Encendería toda la región"

1 de noviembre de 2011

1 de noviembre de 2011 — Apenas un día después que Lyndon LaRouche alertó sobre el peligro de una Tercera Guerra Mundial, que sería provocada por el imperio británico en la "cancha" del Medio Oriente, el Presidente sirio Bashar al-Assad le dijo a la prensa occidental que cualquier acción en contra de su país —cualquier intervención extranjera— causaría "un terremoto" que "incendiaría a toda la región".

En entrevista con Andrew Gilligan del diario londinense Sunday Telegraph, al-Assad reconoció que los gobiernos de occidente "van a hacer aumentar la presión, definitivamente. Pero Siria", dijo, "es completamente distinta a Egipto, Túnez, y Yemen. Tenemos una historia distinta. La política es diferente. En estos momentos, Siria es el centro de la región. Es la falla tectónica, y si juegas con ese terreno puedes causar un terremoto. ¿Quieres ver otro Afganistán, o decenas de Afganistanes?... Si el plan es dividir a Siria, eso sería como dividir a toda la región".

El Presidente sirio admitió que sus fuerzas de seguridad han cometido "muchos errores" al responder a los manifestantes, pero hizo una diferencia entre su gobierno y los otros gobiernos de la región en la forma de tratar el fenómeno de la Primavera Árabe. "No tomamos el camino de un gobierno testarudo", señaló, sino que llevamos acabo reformas. Un error significativo, agregó, fue la adopción de la "economía liberal" sin estar preparados adecuadamente para sus consecuencias. "Cuando abres tu economía sin haberte preparado, abres zanjas entre los estratos sociales. Y si no tienes el modelo económico correcto, no se puede superar el problema".

Sin entrar a detallar las "reformas" que llevó a cabo, al-Assad dijo que una vez que estas se habían puesto en práctica, "la gente comenzó a apoyar al gobierno". El 26 de octubre, se llevó a cabo una enorme manifestación en apoyo de al-Assad en Damasco, y los observadores occidentales tuvieron que admitir que los participantes "no parecía que hubieran sido obligados".

Las fuentes de apoyo a al-Assad, provenientes de los grupos las minorías cristianas y alauitas, así como también de la mayoría sunnita, a quienes les preocupa quien o que suplantaría a al-Assad en el caso de que fuera depuesto, han llegado a la conclusión de que al-Assad es su mejor opción. La edición del 28 de octubre del diario Christian Science Monitor también destaca el fuerte apoyo de la comunidad empresarial a al-Assad. Aunque las sanciones de la Unión Europea y de Estados Unidos han perjudicado la economía y elevado los costos operativos, no han debilitado significativamente el apoyo de los empresarios al Presidente.