China: preparando el camino para la próxima misión espacial tripulada

16 de noviembre de 2011

16 de noviembre de 2011 — Después de realizar los ajustes orbitales antier por la tarde, las naves espaciales de China, Tiangong-1 y Shenzhou-8 se desacoplaron, se separaron y después volvieron a acoplarse en órbita. El segundo reencuentro y acoplamiento fue para probar los sensores que guían el acoplamiento en una parte más iluminada de la órbita, para asegurarse de que la luz no interfiera con las delicadas maniobras. Los ingenieros también querían estar seguros de que el mecanismo de acoplamiento podía utilizarse repetidamente. Con estos dos éxitos en el acoplamiento, China se prepara ahora para una misión tripulada con la nave Shenzhou-9 que se encontrará con el módulo Tiangong-1, a principios del próximo año, y cuya tripulación ya está en proceso de entrenamiento.

China ha adoptado un enfoque más concienzudo y conservador a este difícil procedimiento automatizado. Un investigador de la Academia de Tecnología de Vuelos Espaciales de Shangai, Tao Jianzhong, reportó que ellos han simulado en tierra 1,101 acoplamientos y 647 separaciones. Tao agregó que el sistema de acoplamiento chino es compatible con el mecanismo de acoplamiento de la Estación Espacial Internacional (EES), que utiliza el Soyuz, de forma tal que "podría ser conveniente" una futura cooperación internacional. El Shenhou-8 está programado para regresar a la Tierra el 17 de noviembre.

Funcionarios espaciales chinos destacaron que el acoplamiento autónomo le permite a China ensamblar una estación espacial, abastecerla con vehículos de carga y disponer de capacidades de rescate para los astronautas. Esta misión fue también el primer caso de cooperación internacional (que no fuera con Rusia) en el programa de tecnología espacial tripulada de China, con la presencia a bordo de experimentos biológicos de Alemania.

También, para alivio de muchos, Rusia lanzó con éxito hoy un vehículo Soyuz que lleva como tripulación a un estadounidense y dos rusos, que se acoplará mañana con la EES. De hecho, Rusia no ha tenido en décadas ningún accidente fatal en su programa espacial tripulado, y ha sido el único transporte disponible para la estación después del accidente del transbordador espacial Columbia en febrero de 2003.