Rusia y China se oponen a la intensificación de ataques contra Siria; Francia quiere intensificarlos

26 de noviembre de 2011

25 de noviembre de 2011 — La guerra en contra de Siria a nivel diplomático y político se intensificó desde que la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea General de la ONU aprobó el martes una resolución de condena a Siria por oponerse a la operación de cambio de régimen que le lanzó la oligarquía encabezada por los británicos.

El miércoles el gobierno francés procuró intensificar la crisis al hacer un llamado por el establecimiento de una "zona asegurada para proteger civiles" dentro de Siria.

El ministro francés de Relaciones Exteriores, Alain Juppe, declaró lo anterior después de una reunión con el presidente del Consejo Nacional Sirio (CNS), un grupo de oposición en el exilio que se creó para desacreditar al Comité de oposición interno que está abierto al diálogo con el gobierno sirio. Juppe describió al CNS como "el socio legítimo con el que queremos trabajar".

El establecimiento de una zona de tales características, supuestamente para proteger civiles, abriría las puertas para conseguir que la ONU aprobara una intervención militar extranjera en Siria. Juppe le hizo un llamado a la Liga Árabe y a la UE para que estudien este asunto.

Rusia y China se abstuvieron sobre la resolución e inmediatamente dejaron en claro su oposición a la campaña.

Sergei Kareev, segundo de la delegación rusa ante la ONU dijo que la oposición de Rusia a la resolución de la ONU sobre Siria se basa en el hecho de que no se debe usar el tema de los derechos humanos como pretexto para llevar a cabo una intervención extranjera. Agregó que la principal responsabilidad en el respeto de los derechos civiles cae en el gobierno nacional, en tanto que la comunidad internacional solo puede aportar "asistencia técnica" en ese sentido. Puso de relieve que "en estos momentos, es esencial ponerle fin a todo tipo de violencia y sostener conversaciones internas sobre la transformación democrática en Siria". Kareev dijo que "no es permisible explotar los derechos humanos para interferir en Siria".

El subdelegado de China ante la ONU, Wang Min, después del voto, le hizo un llamado a la comunidad internacional para crear condiciones para aliviar las tensiones en Siria, dado que ejercer presión mediante resoluciones que proponen países específico, no conduce a resolver las diferencias. "China siempre ha creído que el único enfoque adecuado para promover y proteger los derechos humanos es el diálogo constructivo y la cooperación", dijo Wang. "En tanto que ejercer presiones mediante resoluciones específicas de países, no conduce a resolver las diferencias".