Una enseñanza de la historia: Sé una molestia

29 de noviembre de 2011

Por Kesha Rogers

23 de noviembre de 2011

Dirigentes de todo el mundo están respondiendo a nuestro llamado, de que la única manera de evitar que Obama lance una Tercera Guerra Mundial nuclear, a nombre de la oligarquía financiera británica, es parando a Obama. Ya sea Nikolai Makarov, jefe de las fuerzas armadas de Rusia, quien advierte a Estados Unidos de que los "conflictos regionales" pueden convertirse en "una guerra a gran escala que involucraría armas nucleares" o ya sea el líder cubano Fidel Castro quien citando al semanario Executive Intelligence Review de LaRouche, escribe que "un ataque a Irán terminaría en una Tercera Guerra Mundial", queda claro que la decisiva intervención que hizo Lyndon LaRouche, y de la cual se han hecho eco los candidatos demócratas larouchistas, ha movilizado a suficiente gente apropiada, como para frustrar temporalmente la locura en la Casa Blanca. Ahora lo único que queda por hacer es sacar a Obama.

Pero yo les advertiría a estos líderes, que no es el momento de ponerse a pensar que han derrotado al enemigo. Pues Obama no es más que una marioneta de la misma oligarquía británica, como lo fue el último que utilizó una bomba nuclear. Solo si forzamos la salida de Obama de la Casa Blanca, de una vez por todas, podremos liberar a la humanidad de la amenaza de la misión oligarca de acabar con la especie humana a través de la hambruna, la guerra y la tiranía.

El 22 de noviembre es un día que nos marca una enseñanza en la historia. Hace 48 años, un 22 de noviembre, la persona del Presidente John F. Kennedy (JFK) fue asesinado por órdenes del Imperio Británico. Más sin embargo, no era a la persona JFK a quien trataba de asesinar, sino a la cultura que el representaba. Como le preguntó al mundo en su discurso de posesión del cargo: "¿Podemos proyectar en contra de [los enemigos comunes de la humanidad: la tiranía, la pobreza, las enfermedades y la guerra misma,] una gran alianza global, entre el Norte y el Sur, el Este y el Oeste, que pueda asegurar un futuro más fructífero para toda la humanidad?". Reflejando el concepto de Schiller sobre el ciudadano del mundo, Kennedy decía: "Mis conciudadanos, no se pregunten qué hará por ustedes Estados Unidos, sino qué podemos hacer todos juntos por la libertad del hombre".

Para asegurar esta intención, Kennedy apartó al mundo de un enfrentamiento nuclear en Cuba, y nos mantuvo fuera del desastre de Vietnam. Siguiendo las sabias palabras del general Douglas McArthur, de que "la crisis real que enfrenta Estados Unidos, no esta allende los mares sino en casa; no esta en las selvas verdes del sudeste Asiático, sino en las selvas de concreto de las ciudades estadounidenses", Kennedy estableció el rumbo para que la humanidad alcanzara las metas de un gran desarrollo económico y científico, desde la gestión de los recursos del agua de nuestro continente, mediante proyectos como el NAWAPA, hasta la exploración de la Luna y más allá. Toda una generación a nivel mundial se inspiró con la visión de Kennedy del inevitable progreso ascendente de la humanidad. Esto era claramente un inconveniente para los enemigos de la humanidad, y los británicos sabían que tenían que detenerlo de una u otra manera.

Con el asesinato del Presidente Kennedy y su encubrimiento, comenzó una enorme tragedia para Estados Unidos, una tragedia no muy apartada de aquella que sacudió al mundo con el lanzamiento de dos bombas nucleares, después de la muerte del Presidente Franklin Delano Roosevelt. Para poder crear eventualmente a alguien como Obama, que destruiría nuestro programa espacial tripulado, lanzaría guerras y malestar alrededor del globo, y se convertiría en el tirano contra el que hizo campaña en el 2008, los británicos tenían primero que todo que asesinar a alguien como Kennedy. Tuvieron que crear una cultura que no tuviera un nexo vivo con las generaciones pasadas y las futuras, de manera que los estadounidenses estuviesen tan aterrados de decir la verdad y pensaran de modo pesimista que, cualquiera que lo hiciera, también sería asesinado. Ellos crearon una cultura en la cual nosotros estúpidamente creímos que no había nada por lo cual vivir, sino por nosotros mismos.

Ellos asesinaron al hombre, pero el que él viva o muera, depende de que tan inconveniente seas tú para la oligarquía. ¿Vas a tomar para tí la causa de un progreso humano inevitable? ¿Vas a pelear con el optimismo de alguien que ama a la humanidad, para eliminar la oligarquía financiera, que se vale de la tiranía, de la pobreza, de las enfermedades y la guerra para reducir la población del mundo? ¿Vas a sacar a su marioneta de la Casa Blanca, ya? Si no te conviertes en un inconveniente para la oligarquía en su empuje hacia una guerra termonuclear, entonces la especie humana esta acabada. Pero si peleamos, ahora que Obama está debilitado, podemos ganar. Y en algún lugar, Kennedy y su hermano sonreirán.