Merkel se gana el título de "Doña Komisaria" en la cumbre de la UE

2 de febrero de 2012

2 de febrero de 2012 — El supuesto "triunfo alemán" en la cumbre de la Unión Europea, el pasado 30 de enero en Bruselas, donde 25 gobiernos firmaron un acuerdo para someterse a un drástico régimen de austeridad llamo "pacto fiscal", va a resultar muy pronto una victoria pírrica. La mayor parte del resto de Europa se ha vuelto en contra de "Frau Kommissar Merkel", y el espaldarzo que recibió la canciller alemana del primer ministro británico David Cameron en Bruselas, más bien señala el interés británico en esa locura hecha por los dirigentes alemanes. Dicho sea de paso, el propio Cameron se cuidó de no firmar el pacto; nomás lo aplaudió, eso si.

Lo único en claro es que la cumbre del lunes 30 le dio la luz verde a un nuevo pacto de austeridad sin precedente, mediante el cual no solo se pretende imponer un equilibrio presupuestal absoluto en los 25 países cuyos gobiernos lo firmaron sino también un régimen de supervisión fiscal estricto que nomás le faltó nombrar un procónsul de la UE sobre cualquier "país problema". Mediante el pacto se le otorga a la Comisión de la UE el derecho de acusar a cualquier país "violador" de la disciplina fiscal, de tal modo que alguna autoridad que está aún por designarse (ya sea el gobierno que le toque en turno la presidencia de la UE, o un grupo selecto de gobiernos, u otra entidad inventada) pueda llevar al violador al Tribunal Europeo, el cual puede luego imponer sanciones y multas. Cualquier "rescate" financiero luego dependería estrictamente de una disciplina presupuestal del país que lo reciba, aunque claro que los beneficiarios seguirían siendo los bancos que no se adaptan a ningún plan de austeridad. Más aún, los firmantes quieren que el MEDE (Mecanismo Europeo de Estabilidad), creado para funcionar como el cuerpo de rescate financiero definitivo, entre en funciones el primero de julio. Esto, no obstante que aún no está determinada la capacidad financiera con que contará, la cual se fijará en la gran cumbre de la UE en marzo, aunque se estima que será de más de 500 mil millones de euros.

Fue el semanario alemán Der Spiegel el que inventó el mote de "Doña Komisaria" para la canciller Merkel, en un artículo sarcástico titulado "Alles Klar, Frau Kommissar", donde se señalan todos los obstáculos que todavía tiene que vencer el pacto fiscal para imponerse, debido a la conducta arrogante de la señora Merkel. En primer lugar, el pacto se tiene que ratificar por el voto en cada país, ya que el mismo cambia de manera sustancial aspectos de los tratados existentes de tal modo que le transfieran mayor soberanía a las instituciones de la UE, lo cual encontrará fuerte oposición en varios de los países firmantes. En Francia, por ejemplo, el candidato presidencial socialista, Francois Hollande, ha declarado que se opone al equilibrio fiscal del pacto, y si es electo Presidente no lo va a adoptar en Francia. Incluso si fuese reelecto Sarkozy, dependería de que los socialistas voten en el Parlamento a favor del pacto para ratificarlo. Por su parte, Irlanda tendrá un referéndum y no solo un procedimiento parlamentario.

Y la impopularidad que se ha ganado la obsesiva campaña de Merkel por la austeridad en toda Europa hace que el proceso de ratificación de ese pacto se vea como una "imposición alemana", cuando menos en Italia, Grecia y otros países. El diario griego Ta Nea tiene una caricatura donde muestra a Merkel como una manipuladora de marionetas, con un encabezado que dice "Nein! Nein! Nein!" (No, en alemán).