Arzobispo griego: las políticas de la Troika están destruyendo a la nación griega

4 de febrero de 2012

3 de febrero de 2012 — En una extraordinaria intervención, el arzobispo Ieronymos, la autoridad religiosa más alta de Grecia, emitió hoy una denuncia apasionada de las políticas de austeridad que le están imponiendo a Grecia la Troika del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Central Europeo (BCE) y la Unión Europea (UE). El arzobispo, quien hasta ahora solo había hecho declaraciones cautelosas en un intento por evitar controversias, afirma abiertamente que estas políticas están destruyendo a la nación griega y al pueblo griego.

"Las personas sin hogar y hasta el hambre, fenómenos que se vieron durante la Segunda Guerra mundial, han alcanzado niveles de pesadilla... Se está agotando el sentimiento de paciencia entre los griegos, dando paso a un sentimiento de rabia, y ya no es posible ignorar el peligro de una explosión social", escribe Ieronymos en una carta al primer ministro Lucas Papademos. El Arzobispo agrega que, "se recortaron las pensiones en tanto que los jornaleros viven en la desesperación y la inseguridad ha encontrado cabida en cada uno de los hogares griegos...".

"Parece claro ahora que el drama de nuestra patria no termina aquí sino que puede llegar a nuevas dimensiones incontrolables" escribe. "Todos tenemos que entender el sentimiento de inseguridad, desesperación y depresión en cada hogar griego. Esto, desafortunadamente, sigue ocasionando suicidios, entre aquellos que ya no pueden tolerar el drama en sus familias y el sufrimiento de sus hijos".

"Existen, en el momento, demandas para que se apliquen medidas aún más duras, más dolorosas e incluso más injustas siguiendo las mismas líneas ineficientes y fracasadas de nuestro pasado reciente. Hay exigencias de una dosis aún más fuerte de una medicina que ha probado ser mortal... Y lo que muy probablemente seguirá, será más dolor, más medidas injustas en el mismo trayecto desalentador y fracasado de nuestro pasado reciente".

"Hay demandas de mayores compromisos que no resuelven el problema sino que solo pospone temporalmente la muerte anunciada de nuestra economía. Mientras tanto, ponen la soberanía nacional como garantía prendaria. Ellos hipotecan no solo nuestra riqueza, sino también la riqueza que podríamos obtener de nuestro territorio y nuestros mares. Ellos hipotecan nuestra libertad, democracia y dignidad nacional".