Se desmorona la campaña de Estados Unidos en Afganistán

14 de marzo de 2012

14 de marzo de 2012 — Existen pocas dudas de que la campaña de Estados Unidos en Afganistán se está desmoronándose, después de la masacre de 16 civiles, 9 de ellos niños, del domingo 11 en la mañana, en un pueblo a unas 15 millas de la ciudad de Kandahar, cualquiera que resulte ser la verdad de lo que ahí sucedió. La masacre del domingo no es más que el último de una cadena de incidentes en donde se pone en tela de juicio la viabilidad y legitimidad de la guerra de EU-OTAN en Afganistán y con el empeoramiento de las relaciones entre el gobierno de EU y de Afganistán por el que se supone que EU está combatiendo. De hecho, la situación se ha venido deteriorando desde hace algún tiempo. Entre los problemas están las acusaciones de abusos en las prisiones en Afganistán controladas por EU; fricciones entre el gobierno de EU y de Karzai sobre las incursiones nocturnas de las fuerzas especiales, que de todas maneras son impopulares; el corte de las líneas de abastecimiento de la OTAN pasando por Pakistán a raíz del incidente fronterizo del 24 de noviembre del 2011 en el que las fuerzas de EU mataron a 24 soldados paquistaníes; varios incidentes en los que las incursiones aéreas de la OTAN mataron a civiles afganos; y la quema "accidental" de ejemplares del Corán en la base estadounidense de Bagram el mes pasado, que llevó a protestas y disturbios por todo el país. Docenas de efectivos de tropa de la OTAN han sido asesinados por los afganos a quien se suponía que estaban entrenando, entre ellos cuatro soldados franceses en enero y seis soldados estadounidenses, después de los disturbios que se siguieron al incidente de la quema del Corán.

Según un alto oficial retirado de las Fuerzas Armadas de EU, esta masacre podría ser el punto de inflexión en la guerra. El hecho de que un sargento E-6 de 38 años se volvió loco y lanzó esta ola de destrucción (ya sea que esta historia sea o no cierta), podría catalizar un arreglo entre el gobierno de Karzai y el Talibán y otros insurgentes; ha llegado el momento ahora de sacar del país a EU y la OTAN, dijo. Este incidente no va a desaparecer.

Este cambio estratégico se vio reflejado esta mañana en una entrevista por televisión con el general retirado Barry McCaffrey, quien dice que ahora pudiera ser el momento de que EU se retire. Según la fuente, McCaffrey anteriormente había promovido la idea de que Estados Unidos se quedara hasta completar la misión de entrenar un ejército nacional efectivo y una fuerza policiaca nacional afganos, antes de retirarse. McCaffrey dijo ayer en MSNBC que Afganistán es como un polvorín (especialmente después del incidente de la quema del Corán) y la masacre podría ser lo que iniciara el desmantelamiento de la cooperación entre EU y Afganistán.

McCaffrey agregó que todo se reduce al problema fundamental que el identifica como la creciente corrupción afgana por un lado y la falta de apoyo a la guerra en Estados Unidos por la otra. "Esto podría convertirse en un enorme problema militar y diplomático para EU" dijo. La fuente dijo que este era un viraje de 180 grados para McCaffrey y que reflejaba el creciente miedo de que el Ejército de Estados Unidos está en graves problemas. La fuente citó la rápida derrota de los británicos en Afganistán en el siglo 19, como modelo de lo que muy probablemente pueda suceder ahora.

Lyndon LaRouche concordó con las indicaciones de que con esto, la guerra afgana ha llegado al final del camino, y agregó que, producto de esto, los que quieren más guerras va a redoblar sus esfuerzos. Cuando un oficial con carrera militar se vuelve loco, indica que el ejército como un todo ha sido destruido. Para LaRouche, la agitación personal que se vio en McCaffrey durante la entrevista televisada destaca este punto, de quien sabe es uno de los oficiales de alta graduación más templados.