Papa Benedicto XVI en México: el narcotráfico "destruye la humanidad y a nuestros jóvenes"

26 de marzo de 2012

26 de marzo de 2012 — En su primer viaje a México, el Papa Benedicto XVI habló en fuertes términos en contra del narcotráfico y la violencia relacionada que ha afectado al país en los últimos años. Los mexicanos estaban ansiosos por saber cual era su perspectiva sobre esta cuestión.

Al responder a preguntas de los reporteros durante su viaje a México, el Papa dijo que la Iglesia Católica tiene la gran responsabilidad de tratar este problema, en particular en una nación en la que el 80% de su población es católica. "Tenemos que hacer todo lo que sea posible en contra de este mal que destruye a la humanidad y a nuestros jóvenes" dijo. "Es responsabilidad de la iglesia educar conciencia, educar responsabilidad moral y denunciar el mal, denunciar esta idolatría al dinero, que esclaviza al hombre..."

También es crucial "denunciar las premisas falsas, las mentiras y el fraude que están detrás de las drogas. Tenemos que ver que el hombre necesita lo infinito. Si Dios no está presente, el infinito crea sus propios paraísos [que son] la apariencia de infinitos que solo pueden ser una mentira". El papel de la iglesia es poner el mal al descubierto y hacer presente "la bondad de Dios, su verdad, el verdadero infinito del que estamos tan sedientos..."

Cuando le preguntaron sobre la persistencia en Iberoamérica de la inequidad social y económica, el Papa no se refirió específicamente a ningún tema económico más bien habló de la existencia de una "cierta esquizofrenia en las personas, entre la moralidad pública y moralidad privada... tenemos que educar a la población para que supere esa esquizofrenia... lo que tratamos de hacer con la Doctrina Social de la Iglesia".

En México se recuerda con gran cariño los varios viajes que hizo el predecesor de Benedicto a México, el Papa Juan Pablo II, y se le preguntó a Benedicto sobre ellos. "Yo siento que mi viaje es una continuidad plena de los viajes del Papa Juan Pablo II" dijo el 24 de marzo. "Yo recuerdo muy bien su primer viaje a México, que fue verdaderamente histórico. También recuerdo su viaje a Cuba, y por lo tanto, trato de seguir sus huellas y continuar lo que el empezó".

En el último día de su visita antes de viajar a Cuba, se reunieron más de 600,000 personas en una misa que ofició el Papa en el Parque Bicentenario en Silao, en el estado de Guanajuato.