Autor del proyecto Transaqua ataca el informe de EU sobre "Seguridad del agua"

11 de abril de 2012

10 de abril de 2012 — El ingeniero italiano Marcello Vichi, autor del programa de transferencia de agua en el Congo, llamado "Transaqua" atacó violentamente el informe "Seguridad Global del Agua" dado a conocer recientemente por la Oficina del Director de Inteligencia Nacional de EU (ver EIR vol 39, número 14). Vichi se pregunta si "ese es el nivel real de conocimiento y conciencia sobre los hechos" de dicha Oficina encargada de reunir la información de 16 agencias de inteligencia del gobierno federal de Estados Unidos". El informe alega que en el continente africano, el Río Nilo es el único recurso, "ignorando que pronto va a dejar de ser un recurso debido a su explotación y pasando por alto que en el mismo continente existe una río llamado Congo".

"Ya en los 1970, científicos, periodistas científicos y políticos serios habían ya lanzado una advertencia, pero todavía no se estaba muriendo la gente por millones por falta de agua y a nadie le preocupaba el pronóstico, aunque se hubiera comprobado científicamente. Hoy, todavía son pocos los que están preocupados, pero [los medios informativos] están preparando el terreno para próximas noticias 'mas interesantes', 'más fácil venta'.

Hoy, 1,600 millones de personas necesitan agua, dice la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que "de manera destacada hace grandes esfuerzos por resolver estos problemas desde la raíz" dice de manera sarcástica Vichi. La misma FAO nos dice que se mueren 10,000 personas diariamente debido a la sequía. Y los medios noticiosos internacionales de manera indiferente, sin ningún tipo de crítica, recogen el Reporte sobre Agua de la inteligencia de EU que alega que no hay solución a esta tragedia.

La solución está a la mano, pero los intereses que dominan el sistema económico y político global actual no la quieren. En los 1970, el señor Vichi desarrolló bajo auspicio de una compañía estatal italiana, un proyecto para transferir agua del río Congo al moribundo Lago Chad, que de haberse llevado a cabo hubiera resuelto todos los problemas de alimentos en África y se hubiera desarrollado una infraestructura moderna de gestión de agua, transporte y energía para África central. Bajo el nombre de Transaqua, el proyecto contemplaba la transferencia de 100 mil millones de metros cúbicos de agua anualmente (1.5 veces el río Rin en Alemania), un canal de 2,400 kilómetros de longitud y 12.7 millones de hectáreas habilitadas para la agricultura. Con este proyecto se hubiera alimentado a cien millones de personas, toda la economía de la región de África central se hubiera revitalizado y se hubiera contenido la desertificación de la región del Sahel, ayudando a resolver la emigración masiva de África hacia Europa.

El proyecto Transaqua, desarrollado por Vichi a nombre de Bonifica, una compañía que pertenece al conglomerado paraestatal italiano IRI, fue respaldado por todos los dirigentes de África central, pero ninguna agencia o gobierno occidental mostró algún interés serio. Cuando las guerras civiles y el genocidio, alimentados por los intereses colonialistas europeos, devastaron a África central y luego que se privatizó y desmembró la IRI bajo la furia jacobina del asalto encabezado por los británicos en contra de la economía italiana entre 1992-1995, pareció que Transaqua era una propuesta enterrada.

Sin embargo, la organización internacional de LaRouche y el mismo señor Vichi han mantenido la idea viva y en el 2011 se produjo un renovado interés en las naciones del centro de África, lo que llevó a una conferencia en N'Djamena, Chad, sobre el tema de la transferencia de agua del río Congo al Lago Chad. La presencia del líder libio Muammar Gadafi, quien estaba a favor del proyecto debido a su potencial de llevar agua también a Libia, llevó a la gente a pensar que finalmente habría capital para llevarlo a cabo. Todos sabemos que le pasó a Gadafi.

Pero Transaqua no está muerto. El candidato Jacques Cheminade la ha introducido con fuerza en la campaña presidencial de Francia, quien la incluye como un elemento clave en su programa económico, forzando a los medios informativos nacionales a prestarle atención.

Si las economías transatlánticas quieren evitar un desplome económico, tienen que seguir adelante con proyectos como el Transaqua para África o el NAWAPA para América del Norte, e instrumentar un sistema crediticio que posibilite financiar estos proyectos.