Terroristas de Londonistán tras los ataques terroristas en Líbano

16 de may de 2012

16 de mayo de 2012 — El grupo terrorista financiado y con base de operaciones desde Gran Bretaña, Hizb ut-Tahrir (Partido de Liberación), fue mencionado el 14 de mayo como el "grupo sunnita" que atacó la minoría alawita, que mató a tres personas en Trípoli, Líbano.

Trípoli es la segunda ciudad más grande en Líbano, y se ha convertido en un centro de terroristas que buscan sacar a Bashar al-Assad de Siria. Hace unas cuantas semanas, la seguridad libanesa interceptó un barco cagado con armas procedentes de Libia y otros lugares, con dirección a Trípoli, Líbano, para fortalecer a los terroristas controlados desde Londres. En febrero, al-Akhbar, un periódico con sede en Beirut había reportado que "Seis semanas después de que se iniciara la insurrección en Siria el año pasado, Hizb ut-Tahrir en Líbano empezó a organizar protestas semanales en contra del régimen del presidente sirio Bashar Assad, en la ciudad norteña de Líbano, Trípoli".

El 3 de mayo, Firas Chofi, escribió en su columna de al-Akhbar: "Según la opinión de Hizb ut-Tahrir, el régimen sirio va a caer con seguridad y la oposición es un agente de Occidente, Arabia Saudita y Qatar. Ellos afirman que se debe establecer un Estado islámico en Siria, en tanto que la intervención militar extranjera solo le sirve a los enemigos del Islam". Chofi cita a Hisham al-Baba, un miembro del Comité Central de Medios de Hizb ut-Tahrir, que dice: "el estado del Califato Islámico no se puede concebir sin la [Gran] Siria. Tiene lo que ningún otro punto en la tierra tiene en términos de honor, autoestima, y estatus después de la Meca y Medina".

Un informe en la publicación con sede en Londres Winds of Jihad dijo que Gran Bretaña sigue financiando a Hizb ut-Tahrir con cientos de miles de libras esterlinas de dinero de los contribuyentes. "A pesar de que el señor Cameron prometió ponerle fin al financiamiento de organizaciones indeseables, las reseñas publicadas en semanas recientes revelan que muchos organismos vinculados estrechamente a subversivos islámicos siguieron gozando de un sustancial financiamiento público durante el 2011".