36 asistentes pasados y actuales señalan a Obama como un loco asesino

30 de may de 2012

30 de mayo de 2012 — Jo Becker y Scott Shane entrevistaron a unos 36 asistentes pasados y actuales de Obama que en conjunto ofrecen un detallado perfil devastador, que se publicó hoy en el New York Times bajo el título "La 'Lista de Asesinatos' secreta comprueba los principios y voluntad de Obama". Empieza con un Obama mirando un archivo de fotos y descripciones de presuntos sospechosos de pertenecer a Al-Qaeda en Yemen, arreglado como si fuera un libro de graduación escolar, para escoger quien tiene que morir. Varios son ciudadanos estadounidenses, y uno de ellos es una muchacha de 17 años de edad.

"El señor Obama es el profesor liberal de derecho que hizo campaña en contra de la guerra en Irak y las torturas, y que después insistió en aprobar cada uno de los nuevos nombres que se sumaban a la siempre creciente 'lista de asesinatos', sumergido en las biografías de sospechosos de terrorismo en lo que un funcionario llama las macabras 'cartitas de béisbol' de una guerra no convencional. Cuando se presenta la rara oportunidad de que ataque un avión robot a un alto dirigente terrorista —pero que su familia está con él— es el presidente quien se ha reservado para sí el cálculo moral final".

Los 36 asistentes "describen a un dirigente paradójico que por un lado rechaza las negociaciones en las cámaras legislativas, necesarias para cerrar las instalaciones de detención en la Bahía de Guantánamo en Cuba, pero que por otro lado aprueba actos letales sin que le tiemble el pulso... Cuando aplica sus destrezas de leguleyo al contraterrorismo, usualmente es para facilitar, no restringir, su campaña feroz en contra de al-Qaeda —INCLUSO CUANDO SE TRATA DE MATAR UN CLÉRIGO AMERICANO EN YEMEN, UNA DECISIÓN QUE EL SEÑOR OBAMA LE DIJO A SUS COLEGAS QUE HABÍA SIDO UNA "DECISIÓN FÁCIL' ". No comentan el asesinato del hijo de 16 años de ese clérigo, unos pocos días después.

"La incapacidad del gobierno para diseñar una política de detención clara ha creado la impresión entre algunos miembros del Congreso de que se trata de una política de no hacer prisioneros... El éxito mismo del gobierno en el asesinato de sospechosos de terrorismo se ha visto empañado por una sospecha: que el señor Obama está evitando las complicaciones de la detención, no dejando, de hecho, ningún prisionero vivo. En tanto que se han asesinado muchos sospechosos bajo el señor Obama, solo un sospechoso se ha puesto bajo custodia estadounidense... 'La política es deshacerse de blancos altamente preciados, en vez de capturar blancos altamente preciados' dijo el senador Saxby Chambliss de Georgia, el principal dirigente republicano en la Comisión de inteligencia. 'No lo van a publicitar, pero eso es lo que están haciendo' ".

De los ex asistentes entrevistados, ¿cuantos renunciaron o fueron despedidos porque no pudieron resistir ver todos estos asesinatos? El embajador estadounidense en Pakistán, Cameron Munter, quien renunció, dijo que "el no se había dado cuenta de que su principal encargo era matar gente". El ex director de Inteligencia Nacional, almirante Dennis Blair, a quien Obama despidió, dijo que las discusiones en la Casa Blanca sobre una estrategia de largo alcance en contra de al-Qaeda fueron hechas a un lado por el enfoque intenso en los ataques. "La letanía constante en la Casa Blanca era, 'esta es la única apuesta en la casa', que me recordaba la cuenta de cadáveres en Vietnam' dijo el señor Blair, un almirante retirado que empezó su servicio naval durante esa guerra".

El artículo relata las reuniones uno a uno entre Obama y Hillary Clinton, de las cuales solo ella puede haber sido la fuente, en las que ella le juró lealtad a su política de derramamiento de sangre, aunque trató infructuosamente de interesarlo en conversaciones sobre cómo es que la gente se radicaliza en primer lugar.

Obama ha inventado un nuevo proceso para debatir los asesinatos, en el que unos 100 funcionarios de seguridad nacional se reúnen mediante teleconferencia restringida cerca de una vez por semana, "para estudiar minuciosamente las biografías de los sospechosos de terrorismo y recomendarle al presidente quien debe ser el siguiente en morir... Las propuestas van a la Casa Blanca, en donde bajo su propia insistencia y guiado por (el asesor sobre contraterrorismo) el señor Brennan, el señor Obama tiene que aprobar cualquier nombre".

El origen de la repetida mentira de Obama de que casi no hay víctimas civiles en toda esta carnicería, es que todos los hombres en edad de servicio militar en la zona de ataque se cuentan como combatientes, a menos que se pruebe explícitamente lo contrario ¡después de sus muertes! Esta mentira ha afectado tanto a algunos funcionarios del gobierno que han llevado sus preocupaciones ante la Casa Blanca.

Una víctima, el dirigente Talibán paquistaní Baitullah Mehsud fue asesinado como favor al gobierno paquistaní a pesar de que no había forma de poderlo presentar como una "amenaza inminente a Estados Unidos", que es lo que se supone es la racionalización bajo la cual se han asesinado otros. Su grupo tenía de blanco al gobierno paquistaní, no al nuestro. "Pero los funcionarios paquistaníes lo querían muerto, y el programa americano de aviones robot depende de su aprobación tácita. El asunto se resolvió después de que el presidente y sus asesores encontraron que el representaba una amenaza, si no para el suelo patrio, sí para personal americano en Pakistán". Obama ordenó su asesinato cuando estaba en la casa de sus suegros con su esposa y el "señor Mehsud fue asesinado junto con su esposa y, según algunos informes, también otros miembros de su familia, dijo una fuente de inteligencia de alto nivel".

Cualquier estadounidense que no esté haciendo todo lo posible por sacar a este monstruo de la Presidencia, está allanando el camino hacia su propia muerte prematura y la de su país.