De una fuente: por desesperación la campaña de Obama comenzó las filtraciones

12 de junio de 2012

12 de junio de 2012 — Un veterano funcionario de inteligencia de Estados Unidos vinculado al Partido Demócrata y al personal de la Casa Blanca dio la siguiente evaluación del escándalo que involucra las filtraciones sobre material clasificado entregado al periódico New York Times y a otros medios noticiosos, para inflar las credenciales del Presidente Obama como un líder "duro con el terrorismo". La fuente confirmó que como mínimo 8 funcionarios de la comunidad de inteligencia de Estados Unidos que trabajan en el caso han dado evaluaciones a la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes sobre la magnitud del daño causado por la serie de filtraciones recientes.

La fuente señala que la campaña de filtraciones se origina en la desesperación creciente que se ha generado al interior de la campaña de Obama en los últimos meses, en vista de que la delantera que llevaba Obama entre las mujeres con edad de votar se redujo drásticamente luego de sus declaraciones a favor de los matrimonios entre personas de un mismo sexo, y con sus ataques a Mitt Romney por su cargo como director ejecutivo de Bain Capital le salió el tiro por la culata. Según esta fuente, en ese momento, los directores de la campaña de Obama llegaron a la conclusión de que no podían atacar a Romney así no más. Tenían que promover los logros del Presidente Obama. Y la única área en la cual realmente podían sacar rápidamente algún logro era del área de operaciones de inteligencia encubierta. Dada la desesperación, filtraron esas historias a la prensa, y la cosa les estalló por completo en la cara. Ahora, el escándalo "tiene fuerza propia", y Obama solo empeoró las cosas al final de la semana pasada cuando declaró que estaba "indignado" de que lo acusaran de tener algo que ver con esas filtraciones. Llegó hasta el punto de decir que nadie de su gobierno en la Casa Blanca tuvo nada que ver con las filtraciones y no tienen nada que ver con política o con la campaña de reelección. Richard Nixon dijo algo similar justo después de que arrestaran a los agentes que se metieron al hotel Watergate, y esas palabras se le regresaron "para morderle el trasero".

La fuente señaló que las filtraciones podían haber venido de la organización de la campaña, dado que David Axelrod asistía a algunas de las reuniones de los martes en la que se discutía "la lista para asesinar", a pesar de que el ya no es parte del gobierno. Sea que esto haya sido hecho a través del aparato de campaña o por los funcionarios de la Casa Blanca, concluyó la fuente, "vino de Obama. Y va a estar muy difícil que el Presidente pueda esquivar eso".