Paul Volcker, el sicario de Obama en contra de Glass-Steagall

21 de junio de 2012

21 de junio de 2012 — El Comité de Acción Política LaRouche recibió otra confirmación independiente de que Paul Volcker asumió su misión en contra de la ley Glass-Steagall y contra LaRouche, a petición de la Casa Blanca de Obama.

El mismo sicario financiero en quien Obama está confiando en parar el impulso que está tomando la restauración de la ley Glass-Steagall, es el mismo que tienen una enorme responsabilidad por el derrumbe de la economía estadounidense durante los últimos 40 años.

Paul Adolph Volcker se desempeñó como subsecretario del Tesoro para Asuntos Monetarios Internacionales de 1969 hasta 1974. Se dice que Volcker jugó un papel importante en la decisión del presidente Nixon de tirar a la basura el sistema de tipos de cambio fijos y el sistema de Bretton Woods en agosto de 1971, lo que allanó el camino para la globalización y el cierre de la industria de Estados Unidos.

En 1978, el presidente Jimmy Carter nombró a Volcker como presidente de la Reserva Federal, poniéndolo en una posición para implementar la política de la "desintegración controlada" que había promovido el Consejo de Relaciones Exteriores de Nueva York en su "Proyecto de los 1980". Unos meses después de su nombramiento, Volcker fue a la Universidad de Warwick en Inglaterra para anunciar su apoyo a esa política, donde declaró que: "Una desintegración controlada de la economía mundial es un objetivo legítimo para la década de 1980". En el momento de su discurso de Warwick, Volcker ya había empezado a poner en marcha esa política malévola, elevando las tasa de interés, hasta que la tasa de interés preferencial para los bancos estadounidenses alcanzaron un 21.5% a finales de 1980. Esto provocó un colapso mortal de la industria y la agricultura de Estados Unidos, de tal modo que la producción de las principales industrias manufactureras cayó en una proporción de 50%.

La masacre económica de Volcker estuvo acompañada de una campaña directa por la desregulación bancaria, en la que explícitamente atacó las reformas bancarias de Franklin Delano Roosevelt como un impedimento para transformar a Estados Unidos en una "economía postindustrial". La burbuja especulativa de Volcker reventó en el crac de los mercados bursátiles de 1987, en cuyo momento Volcker fue sustituido en la Reserva Federal por Alan Greenspan. Volcker tuvo un premio de consolación al ser nombrado jefe del banco de inversión Wolfenson & Co en Wall Street.

Con estos antecedentes, se podría pensar que Volcker ya había perdido su utilidad para siempre. Pero no; después de andar brincando por ahí presidiendo varias comisiones y cosas así por dos décadas, surgió como uno de los controladores del candidato Barak Obama en la campaña de 2008. Luego de que apoyo a Obama, el Nerón recién electo lo nombró en febrero de 2009 como jefe de su "Consejo de Asesores para la Recuperación Económica" el cual presidió hasta febrero de 2011, cuando su cargo expiró.

En los meses recientes, Adolph Volcker ha estado muy hiperactivo en su intento de matar al movimiento liderado por LaRouche para restaurar la ley Glass-Steagall de Franklin Roosevelt, para promover en su lugar la necedad de la "Regla Volcker" propone Obama.

Como lo informó el boletín de Crain en New York Business a principios de junio: "Solo en el mes pasado, el señor Volcker ha testificado antes el Senado estadounidense y se ha reunido con líderes políticos en Europa y China. Se ha reunido en privado en los meses pasados con cada funcionario importante encargado de regular las finanzas en Washington", además de la lista de charlas que anduvo dando. Además, fuentes de LPAC informan que Volcker ha estado pegado al teléfono permanentemente, llamando a los economistas y líderes políticos que están a favor de la ley Glass-Steagall, incluyendo a los que trabajan directamente por la Glass-Steagall con el movimiento de LaRouche.