Los llamados por la Glass-Steagall en Gran Bretaña invocan a FDR

10 de julio de 2012

8 de julio de 2012 — De los muchos nuevos llamados a favor de la Glass-Steagall provenientes de Gran Bretaña —después de que estalló el escándalo del Banco Barclays y su manipulación de la tasa LIBOR— dos de ellos invocan el modelo de Franklin Roosevelt, lo que pone de relieve el señalamiento de Lyndon LaRouche en el sentido de que el respaldo a la Glass-Steagall por parte de las élites financieras británicas constituye un mensaje dirigido a él personalmente. En el primero de los casos, el profesor de Física de Oxford, Gerald Elliott, en carta a la redacción publicada en el Independent, sugiere que el dirigente del Partido Laborista Ed Miliband debe anunciar que, de ser el Primer Ministro, instituiría de inmediato una versión británica de la Ley Glass-Steagall. "Cuando viví y trabajé en Estados Unidos en los 1960 me pude olvidar de las corridas contra los bancos, porque la legislación de 1933 de Roosevelt garantizaba que el banco local en donde estaba depositado mi salario no podía especular con mis dólares", escribe Elliott. "También garantizaba que mi banco local iba a tener fondos disponibles para ofrecerme una hipoteca; también tenía fondos para apoyar a la industria local". Señala que a los banqueros no les gustaban estas restricciones a sus "libertades" y que Miliband iba a tener que admitir que Gordon Brown pudo haber malentendido, pero que "el prestigio de Roosevelt es palpable y la historia de los más de 70 años de estabilidad financiera después de la Depresión son convincentes".

Igualmente interesante es el llamado por la Glass-Steagall de Dominick Sandbrook en el Daily Mail. Si bien redactado en la nostalgia Tory por el viejo imperio, invoca también a FDR por ser un "buen modelo" a seguir. "Cuando llegó a ser presidente en 1933, la economía estaba en ruinas y pareciera que la demagogia anticapitalista tenía una oportunidad real de capturar la imaginación de la población estadounidense".

"La contribución histórica de Roosevelt fue lo que revivió la fe del común de la población en el capitalismo. En cuanto tomó posesión, promulgó la Ley Bancaria Glass-Steagall, limitando la excesiva especulación bancaria y garantizando de manera efectiva los depósitos bancarios de la mayoría de la población. Un año después, estableció la Comisión de Valores (SEC) para ponerle fin a la cultura de abusos corporativos en el mercado de valores".

"No es de sorprender que hubo aullidos de rabia desde Wall Street. Pero en las décadas siguientes, habiéndose eliminado muchos de sus excesos, floreció el capitalismo occidental, permitiéndole al estadounidense común gozar de nuevas comodidades de una sociedad más opulenta".

Liam Halligan, en una columna del 7 de julio en el Daily Telegraph aunque no invoca a FDR destaca que "Por fin, se están calentando los motores" a favor de una división apropiada entre la banca de inversiones y la banca comercial, y procedió a dar una lista con los nombres de los banqueros y economistas prominentes que se han unido al llamado por una reforma Glass-Steagall en el sistema bancario británico. Entre otros están el ex presidente del Citigroup, John Reed; el ex ministro laborista de la ciudad de Londres lord Myners; el profesor John Kay, "uno de los pocos economistas académicos de clase mundial del Reino Unido" respaldan la Glass-Steagall"; así como también Terry Smith, "un empresario de la City con una reputación bien ganada de haber estado correcto sobre los grandes temas financieros" y el finado sir Brian Pitman, "una de las leyendas de la banca minorista del Reino Unido, usó la que sería su última entrevista periodística... para pronunciarse a favor de la Glass-Steagall".

Finalmente, el columista del Financial Times Matthew Vincent, en una columna del 6 de julio, mordazmente desbarata los argumentos de los banqueros bursátiles en contra de la Glass-Steagall. " 'No vamos a poder competir'. Que bueno; la competencia no le ha reportado nada a los clientes. 'Va a dañar a Londres como centro financiero'. No es cierto; solo va a volver más asequible los precios de las viviendas. 'No vamos a poder atraer talentos'. Por supuesto que van a poder, solo es cuestión de quedase rondando el tiempo suficiente en las puertas de la Prisión Ford". Según Wikipedia, la Prisión Ford Open es famosa por los escapes fáciles de criminales violentos.