Los Angeles Times: necesitamos la Glass-Steagall, no la Regla Volcker

31 de julio de 2012

31 de julio de 2012 — El editorial del pasado sábado 28 del Los Angeles Times titulado "Dividiendo los megabancos [1]" exhorta al Congreso a que actúe para proteger a la nación de otro derretimiento bancario, con la Glass-Steagall, no la Regla Volcker.

"El anterior mandamás del Citigroup Sanford I. Weill es ampliamente conocido por ser el hombre de mayor responsabilidad en el surgimiento de los bancos 'demasiado grandes para quebrar'... Sin embargo, esta semana, Weill conmocionó a la industria financiera cuando dijo que se tienen que dividir los megabancos en partes más pequeñas, separando las divisiones que aceptan depósitos garantizados federalmente de aquellas que hacen apuestas en Wall Street. Los legisladores se resistieron a este enfoque simple cuando promulgaron la ley Dodd-Frank para volver a regular la industria financiera en el 2010. Pero la retrospectiva de Weill debe instarlos a reconsiderar de nuevo cual es la mejor forma de proteger a los americanos de una repetición del último derretimiento".

"La ley bancaria de la época del Nuevo Trato de 1933, mejor conocida como Glass-Steagall, creó una institución que garantizaba los depósitos y, para evitar que esos fondos recientemente asegurados pudieran ponerse en riesgo en Wall Street, le prohibió a los bancos ser a la vez propietarios de firmas de corretaje. Se derogó esa prohibición en 1999 después de una intensa campaña del cabildo bancario, encabezado por Weill".

"El desplome épico de Wall Street en el 2008 llevó al Congreso a promulgar la Dodd-Frank... La industria bancaria, que peleó por debilitar la Dodd-Frank, argumentó sin embargo que la ley era suficiente para protegerlos de futuros rescates. Pero Weill, quien casi no dijo nada durante el debate de la Dodd-Frank, abogó el miércoles por un enfoque diferente en CNBC, haciendo un llamado para que el gobierno 'divida la banca de inversiones de la banca".

"Es más fácil decirlo, que hacerlo ciertamente. Sin embargo, la barrera estructural que existía en la Glass-Steagall tiene una ventaja distintiva en relación a la ley actual. Al igual que la Regla Volcker, su objetivo es evitar que los bancos hagan apuestas en Wall Street con los depósitos respaldados por garantías. Pero a diferencia de la Regla Volcker y otras piezas claves de la Dodd-Frank, es simple y no se puede jugar con ella o diluirse en el proceso de convertirlo en ley. Ni tampoco está sujeta a los caprichos de los reguladores o del gobierno que los contrata".

"Idealmente, la combinación de la Dodd-Frank y las fuerzas del mercado deberían ocasionar que los bancos más grandes se arriesguen menos y dejen de representar una amenaza para la economía en general. Sin embargo, desde que se aprobó la ley, no solamente los bancos se volvieron más grandes sino que, como lo atestigua el reciente debacle de JPMorgan Chase, continúan haciendo apuestas riesgosas multimilmillonarias en dólares. Weill, quien conoce de primera mano los pros y contras de los megabancos, dice que ha llegado el momento de dividirlos. Esa es una buena razón para que los legisladores reconsideren si la Dodd-Frank y los reglamentos que la instrumentaron lograron los objetivos que se suponía iban a lograr".

Vínculos:

[1] http://www.latimes.com/news/opinion/editorial/la-ed-megabanks- weill-glass-steagall-20120727,0,1324289.story