Biólogo mexicano denuncia que el ambientalismo conduce al "ecofascismo con rostro verde"

22 de agosto de 2012

22 de agosto de 2012 — Un grupo de biólogos y otros científicos del estado mexicano de Veracruz, realizaron una explosiva conferencia de prensa en Xalapa, la capital del estado, el pasado domingo 19 de agosto, para denunciar el fraude anticientífico del calentamiento global supuestamente ocasionado por el hombre.

"Han surgido organizaciones y grupos ecologistas, en su mayoría auspiciados por el Reino Unido, que han influido en la legislación de multitud de países para imponer políticas de mitigación a los gases de efecto invernadero", explicó el doctor Omar Pensado, biólogo y director del Instituto de Ciencias Avanzadas de Xalapa, Veracruz, a nombre del grupo de científicos. "Es fundamental impedir que determinados grupos hagan de la ciencia del cambio climático un dogma incuestionable, que raye en la creación de una nueva religión que atente contra la especie humana, es decir, en un ecofascismo con rostro verde que ponga en peligro la civilización actual". (Énfasis en el original)

El doctor Pensado, cuya especialidad es la astrobiología y ha trabajado en varias propuestas para la terraformación de Marte, presentó una declaración preparada a nombre del instituto a su cargo, y de la Federación de Biólogos y Profesionales del Ambiente, la Sociedad de Biólogos Aguirre Beltrán, entre otros grupos. Su denuncia y su llamado a la acción ya ha generado un revuelo entre los amigos de Al Gore tanto en Veracruz como nacionalmente.

En su declaración preparada, el doctor Pensado explicó:

"Estamos adheridos y hablamos al igual que los más de 32000 científicos de varios países, que se han manifestado ante la ONU y diversas instancias gubernamentales en defender con hechos y de manera científica la tesis que manifiesta la no intervención del CO2 humano en las variables climáticas del planeta.

"De igual manera, respaldamos a los 650 científicos que han atestiguado ante el Senado de los Estados Unidos" y a los 50 científicos de la NASA que han denunciado la falta de evidencia para esas teorías.

En particular, Pensado rebatió las tesis del Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) y recalcó que "las variaciones de las emisiones de calor del Sol y en la inclinación del eje de nuestro planeta son las causantes de los diversos períodos climáticos que se han vivido en la Tierra" lo cual "implica una nueva visión de las políticas públicas sobre cambio climático visualizados como eventos de orden cósmico".

Pensado hizo un llamado a que el estado de Veracruz cambie sus leyes ambientales, ya que las actuales políticas han:

1) "...gastado millones de pesos en programas de mitigación del cambio climático que fueron basados en una serie de ideas que estaban equivocadas".

2) "...frenado la actividad industrial y agropecuaria de los países del tercer mundo en detrimento de la generación de productos, empleos y servicios". Y,

3) "Por no tomar medidas adecuadas" para abordar "una actividad solar extraordinaria de orden cíclico con duración limitada pero con consecuencias bastante delicadas".

La declaración plantea así mismo que su propuesta "es también una defensa al ser humano como lo mejor obra de la naturaleza, cuyo máximo resultado es nuestra actual civilización... Mucho nos preocupa que de aplicarse los planes de mitigación del CO2 a la agricultura y ganadería, cuya principal política del IPCC es la reducción de espacios para tales actividades, lo único que se tenga para Veracruz como resultado sea pobreza y hambre".

La declaración concluye con la denuncia de las organizaciones ambientalistas que "acusan al hombre de ser un generador de dióxido de carbono y por lo tanto piden la reducción poblacional para salvar al planeta del calentamiento global... Esas ideas retrógradas en un mundo que tiene hambre, son perversas. La reducción de áreas de cultivo y ganadería en un país pobre solo llevan a la hambruna: primero está el hombre. Es una defensa al planeta en perjuicio del ser humano que es, además, la mejor obra de la naturaleza. La pregunta es ¿para quién o quienes defendemos al planeta?... Nuestro desarrollo nacional no debe estar sometido a ningún imperio ni a ninguna 'religión ecologista'... Quizás existan fuerzas externas que desearían vernos regresar a la caza y recolección para salvar al planeta, es decir a una pobreza atroz, a una ignorancia atroz, y que después argumenten que no justificamos nuestra existencia; eso no lo debemos permitir. Nuestra civilización es de alta energía y retroceder solo colapsará lo ya establecido y ganado por el esfuerzo de la humanidad a lo largo de los siglos".