LaRouche denuncia la "propaganda británica para bebés y borrachos estúpidos"

24 de agosto de 2012

24 de agosto 2012 — El estadista estadounidense Lyndon LaRouche denunció hoy los informes sobre Siria que salieron de la oficina de David Cameron, Primer Ministro británico, después de una conversación telefónica con el Presidente estadounidense Barack Obama, como pura propaganda que sólo pretende intimidar. El número 10 de la calle Downing (domicilio de la oficina del Primer Ministro inglés) emitió una declaración después de la llamada donde dice que "ambos están de acuerdo en que el uso, o la amenaza, de armas químicas [por Siria], es completamente inaceptable y los obligaría a revisar el enfoque que han tenido hasta ahora".

LaRouche dijo que esto, al igual que las filtraciones sobre los supuestos "planes de contingencia" del Pentágono para enviar equipos de operaciones especiales a Siria y para atacar los depósitos de armas químicas con bombardeos aéreos de precisión, no son una amenaza real; es sólo la 'postura' de una amenaza. Los británicos, a través de Obama, que es su marioneta, amenazan con desencadenar una guerra regional y mundial. LaRouche dice que, si planeas un ataque nuclear, la última cosa que haces es anunciarlo. Estas cosas implican el más alto nivel de secreto en una situación militar y al menos que la gente involucrada sean unos completos idiotas, que no es caso de los militares, entonces el elemento sorpresa es crucial. Si te encaminas a una guerra nuclear, no lo anuncias.

LaRouche declaró que, todo esto es sólo para consumo estadounidense. Tenemos que advertir a los ciudadanos de Estados Unidos que esto es pura basura. Uno tiene que darse cuenta de lo idiotas y cobardes que son la mayoría de los estadounidenses. Todo esto es propaganda para bebés y borrachos estúpidos.