Un nuevo libro da una mayor luz sobre la mentalidad asesina de Obama

8 de octubre de 2012

8 de octubre de 2012 — Sin necesariamente tener la intención de hacerlo, el corresponsal del Newsweek Daniel Klaidman, en su nuevo libro Kill or Capture: The War on Terror and the Soul of the Obama Presidency (Matar o capturar: La guerra al terrorismo y el alma de la Presidencia de Obama) aporta cierto conocimiento valioso sobre la mentalidad asesina de Obama. Klaidman desarrolló más este discernimiento en un foro en la Fundación América Nueva el 5 de octubre.

Klaidman recuerda lo que sucedió cuando Richard Clarke, asesor sobre contraterrorismo tanto de Bill Clinton como de George W. Bush, tuvo su primera reunión con Obama en el 2007, cuando Obama era uno de los precandidatos presidenciales en el partido demócrata. Clark, preocupado porque Obama tenía pose de intelectual, confrontó a Obama directamente con el hecho de que un Presidente tenía que ser duro y brutal algunas veces. "Senador" le dijo Clark, "como Presidente, va a matar gente". Según lo relata Clark, Obama lo miró directamente a los ojos y le dijo calmadamente, "Yo sé eso". Clark caracterizó después a Obama de "frío como el acero", notando que "ni siquiera parpadeó" ante la idea.

Klaidman también destacó que para cuando Obama aceptó el Premio Nobel de la Paz en Estocolmo en diciembre del 2009, ya había autorizado más ataques con aviones robot que los que ordenó George W. Bush en toda su presidencia. Y para su tercer año en el cargo, Obama había aprobado el doble de asesinatos de sospechosos de ser terroristas que los que están encarcelados en Guantánamo.

En las discusiones sobre los ataques con aviones robot (drones) de Obama que tenían de blanco a Anwar al-Awlaki, que Klaidman calificó de "un asesinato premeditado de un ciudadano estadounidense"dijo que "no hubo angustia por el hecho" y según testigos, Obama "no tuvo reparos" y ni perdió el sueño por esto. Los memorandos legales que salieron después, fueron simplemente una justificación del asesinato después de los hechos. Klaidman describió la evolución de la política de seguridad nacional en los dos primeros años del gobierno de Obama, especialmente sobre la cuestión de cerrar o no Guantánamo, y sobre el juicio a Khalid Sheikh Muhammad, como una batalla feroz entre la camarilla de Chicago, especialmente Rahm Emmanuel, en contra del Procurador General Eric Holder, en donde Emmanuel (quien, señala Klaidman, alguna vez se enlistó, como estadounidense, en el ejército israelí) veía cada una de las decisiones desde la perspectiva de conveniencias políticas y desechaba los ataques de los republicanos a Obama por ser débiles con la seguridad nacional.