El Benghazi-gate rodea a Obama

10 de octubre de 2012

10 de octubre de 2012 — A diario surge nueva documentación de cómo el presidente Obama puso al embajador Chris Stevens y otros tres estadounidenses en una situación en donde fueron asesinados en Benghazi, Libia el pasado 11 de septiembre y después hizo que sus secuaces en el gobierno mintieran para encubrir su responsabilidad criminal.

Se espera que en la audiencia de la Comisión de Supervisión y Reforma del Gobierno de hoy miércoles surja más información sobre este tema que lo hace merecedor de juicio político. Se agregó a la lista de a audiencia como testigo el Secretario de Estado Adjunto para Gestiones, Patrick F. Kennedy, luego de que fuentes del Congreso filtraron a los medios que un día después del asalto en Benghazi, Kennedy le había dado un informe a funcionarios y miembros del personal del Senado y la Cámara de Representantes en el sentido de que lo más probable era que los asesinatos eran producto de un ataque terrorista, una realidad que la embajadora de EU ante la ONU, Susan Rice y el vocero de la Casa Blanca, Jay Carney, se pasaron la siguiente semana tratando de negar de plano.

Cada una de las piezas de evidencia refuerza la conclusión de que el gobierno no solo sabía, en el momento en que se estaba produciendo el ataque, que este era un ataque terrorista, sino que meses antes las fuerzas armadas y agencias de inteligencia de EU habían venido advirtiendo que las redes de Al-Qaeda representaban un peligro inminente para los funcionarios de Estados Unidos que operaban en Libia, y la única medida que se adoptó fue reducir la seguridad para el personal de EU en el lugar.

Considérense los siguientes dos documentos que acaban de hacerse públicos: Primero, el mismo 11 de septiembre la embajada de EU le envió al Departamento de Estado un cable con el "Informe Semanal Benghazi", firmado por el embajador Stevens, en donde reportaba que se estaba deteriorando la situación de seguridad en Benghazi, y que los dirigentes de dos milicias cuyas membresías se entremezclaban con la milicia "17 de Febrero" que le proporcionaba la seguridad a las instalaciones de EU, estaban acusando a EU de apoyar un candidato a Primer Ministro al que ellos se oponían, amenazando con que si EU continuaba haciendo esto, ellos ya no iban a poder "garantizar" la seguridad en Benghazi. El cable, marcado como confidencial pero no clasificado, fue leído y reportado por Eli Lake en The Daily Beast de Newsweek.

Ese cable informa que una de las dos milicias que amenazan con "ya no garantizar la seguridad" estaba encabezada por Wissam bin Ahmed. A su vez, la milicia de Wissam bin Ahmed, ha sido identificada en un informe interno de 54 páginas del Pentágono fechado en agosto del 2012, como parte de una red yihadista de rápido crecimiento en Libia, similar en su forma de actuar a las milicias de Al Qaeda, aunque con "menos propaganda sobre su odio en contra de Occidente".

El periodista investigador Bill Gertz dio a conocer la existencia del informe del Pentágono, según un informe en American Thinker del 8 de octubre. Titulado "Al Qaeda en Libia: Un perfil", fue preparado por la División de Investigación Federal de la Biblioteca del Congreso bajo un Acuerdo Interinstitucional con el Programa de Apoyo sobre Guerra Irregular de la Oficina de Apoyo Técnico al Combate al Terrorismo. El informe de Gertz sobre este Resumen Ejecutivo deja en claro que el Pentágono cree que la política de Obama en Libia y Siria está promoviendo a Al Qaeda.

"Es probable que el Alto Liderato de Al-Qaeda (AQSL por siglas en inglés), con sede en Pakistán, esté buscando construir una red clandestina en Libia en la medida en que busca consolidar su estrategia de reforzar su presencia en el norte de África y el Medio Oriente... La revolución libia pudo haber creado el medio ambiente propicio a la yihad y haberle dado poder a la comunidad más grande y activa de yihadistas libios, que se sabe están bien conectados con la yihad internacional...".

"Los partidarios de Al-Qaeda en Libia usaron la Revolución del 2011 para crear milicias bien armadas, bien entrenadas y con experiencia en combate... La red clandestina de Al-Qaeda actualmente está en una fase de expansión, llevando a cabo campamentos de entrenamiento y campañas en los medios de prensa sobre plataformas de los medios sociales...".

"Afiliados a Al-Qaeda como la AQIM también se benefician de la situación en Libia. Es probable que la AQIM haga frente común con la red clandestina de Al-Qaeda en Libia para garantizar el abasto de armas para sus zonas de operaciones en el norte de Mali y Argelia".

Y por último: "Es altamente probable que la red clandestina de Al-Qaeda esté reclutando y entrenando yihadistas locales y extranjeros para enviarlos a Siria".