Helga Zepp-LaRouche en Rodas: Una visión para el futuro de la humanidad

13 de octubre de 2012

12 de octubre de 2012 – Helga Zepp-LaRouche, presidente del Instituto Schiller internacional (www.schillerinstitute.org) participó con el discurso que aquí se reproduce, en la sesión plenaria culminante del Foro Público Mundial Diálogo de Civilizaciones, que se llevó a cabo en Rodas, Grecia, del 4 al 7 de octubre de 2012. Zepp-LaRouche ya había participado antes en el Foro de Rodas en 2003, 2006, 2008 y 2009, en el cual también participó Lyndon laRouche. Los subtítulos son nuestros.

Damas y caballeros,

En el transcurso de estos últimos días se discutieron cuestiones muy importantes, pero comparto con el profesor Dallmayr, que no podemos finalizar esta conferencia sin antes enfocarnos de nuevo en la realidad de que, como civilización estamos al borde de una guerra termonuclear. La posibilidad de un ataque militar contra Irán, la escalada de la situación entre Siria y Turquía, el despliegue de los portaviones de Estados Unidos en el Pacífico Occidental cerca de estas islas en disputa, y la declaración de Hillary Clinton de que cualquier ataque a estas islas harían que el tratado militar entre Estados Unidos y Japón entrara en vigencia, el acuerdo del gobierno de España para participar en el escudo de defensa antimisiles de la OTAN, todos estos sucesos en desarrollo muestran que estamos corriendo un peligro mortal.

Durante las semanas pasadas, se hizo patente la amenaza existencial en la que se encuentra ahora la especie humana a toda persona pensante. La política casi constante de "cambio de régimen", que luego del derrumbe de la Unión Soviética bombardeó a Irak hasta regresarla a la edad de piedra, hundió a Libia en la anarquía, convirtió a Afganistán en una pesadilla, e hizo victima al Estado secular de Siria con intervenciones extranjeras y guerras religiosas, en el caso de una operación militar contra Irán podría desencadenar un conflicto armado fuera de control a nivel mundial. El Cercano y el Medio Oriente amenazan con convertirse en los nuevos Balcanes, en donde las alianzas existentes, como las que había antes de la Primera Guerra Mundial, lleven a una conflagración. Podría suceder lo inimaginable, que la política de Destrucción Mutua Asegurada (MAD, en inglés) ya no funcione como elemento disuasorio, sino que se convierta en la consecuencia de una guerra en la que se utilicen armas termonucleares, lo que llevaría a la extinción de la raza humana. No en algún momento posible, sino en las próximas semanas.

Carrera al exterminio

La dinámica que impulsa la amenaza de guerra, se acentúa con el desplome acelerado del sistema financiero transatlántico. La expansión de liquidez que eufemísticamente Bernanke llama "Relajamiento cuantitativa III", es tan hiperinflacionaria como la adquisición ilimitada de bonos del Estado a través del Banco Central Europeo (BCE), cuyo presidente Mario Draghi pretende hacer "cueste lo que cueste". La impresión de dinero hiperinflacionario, junto con una austeridad brutal —en la tradición del Canciller del último Reich, Brüning— en contra de la población y de la economía real, ya tuvo el efecto de reducir la esperanza de vida a millones de personas en Grecia, Italia, España y Portugal, y amenaza con hundir a Europa en una tormenta de caos social.

La humanidad está en proceso de estrellarse contra un muro de ladrillos a una enorme velocidad. La pregunta que tenemos que responder con urgencia es si la especie humana, al enfrentarse a su propia destrucción, ¿es lo suficiente inteligente como para cambiar este rumbo a tiempo, desde el actual paradigma destructivo de pretender la consolidación de un imperio mundial y la fingida legitimación para resolver los conflictos geopolíticos por medio de la guerra, y sustituirlo por otro que sea viable para la humanidad?

Para solucionar este problema, tenemos que abordar un problema epistemológico: Tenemos que repudiar los vestigios de los métodos de pensamiento que están anclados en el sistema oligárquico, como los conceptos deductivos, positivistas, empiristas, monetaristas o de proyección lineal estadística que expresan un infinito malo, puesto que pertenecen a una visión del mundo que no tiene nada que ver con las leyes del verdadero universo físico, ni con la creatividad de la razón humana.

Pensar 'desde arriba'

En vez de eso tenemos que trabajar con la misma creatividad y amor por la humanidad, como Nicolás de Cusa, Johannes Kepler, Gottfried Leibniz, Johann Sebastian Bach, Ludwig van Beethoven, Friedrich Schiller, Vladimir Vernadsky, o Albert Einstein, solo para nombrar a algunos, una visión de un mejor futuro para la humanidad, que por supuesto solo se puede hacer realidad cuando fuerzas suficientes se unan por esta buena causa.

Una visión como esa nunca puede ser resultado de un modo de pensamiento aristotélico, o que se convierta en un "consenso" de soluciones para muchos pequeños problemas secundarios, o sea, pensar desde "abajo", sino que proviene de un pensamiento "desde arriba". Nicolás de Cusa, con su método de Coincidentia Oppositorum, la coincidencia de los opuestos, según el cual el Uno tiene un orden superior de potencia que los Muchos, colocó la piedra angular sobre la cual no solo se construyó el Principio de la Paz de Westfalia y el Derecho Internacional, sino también un método universal para resolver problemas y conflictos, que todavía hoy es válido. Esto quiere decir que tenemos que comenzar con la definición de los objetivos comunes de la humanidad. ¿Qué podría ser más importante que la cuestión ontológica del "esse", el ser, que seamos capaces de asegurar la existencia prolongada y sostenida de la especie humana?

En virtud de la coherencia antientrópica del universo físico, la existencia perdurable de la humanidad requiere un aumento constante de la densidad relativa potencial de población y una expansión constante de la densidad de flujo energético en los procesos productivos. Si queremos encontrar una solución para la amenaza existencial doble que enfrenta la humanidad, la amenaza de una guerra mundial termonuclear y la crisis económica sistémica, entonces el nuevo paradigma debe cohesionarse con el orden de la creación. Necesitamos un plan por la paz para el siglo 21, una visión, que simultáneamente inspire la imaginación de las esperanzas del hombre.

A pesar de tener todos los medios científicos y tecnológicos a la mano para garantizar condiciones de vida humanas, hay sin embargo más de mil millones de personas que padecen hambre y desnutrición, en tanto que 25.000 niños —toda una ciudad pequeña— mueren de hambre cada día, mientras 3 mil millones de personas viven en la pobreza y se les niegan sus derechos humanos, ¿no es entonces nuestra tarea sagrada utilizar estos medio efectivamente? Necesitamos una estrategia de desarrollo de gran alcance, construida alrededor de las ideas de Desarrollo de las Naciones Unidas de las décadas de 1950 y 1960, rechazando por completo el cambio de paradigma de los últimos 40 y 50 años que tomó un rumbo equivocado, y así revivir la idea de la "Paz a Través del Desarrollo".

El Puente Terrestre Mundial

Tal visión podría ser la implementación del Puente Terrestre Mundial con sus numerosos grandes proyectos como el NAWAPA, el túnel bajo el Estrecho de Bering, el desarrollo del Ártico, la expansión del Puente Terrestre Euroasiático, en especial hacia el Cercano y el Medio Oriente y el subcontinente Indio, incluyendo el vínculo de África con el Puente Terrestre Mundial a través de túneles bajo el Estrecho de Gibraltar uniendo a España y a Marruecos, y también entre Sicilia y Túnez.

Hay dos grandes regiones de este planeta cuya falta de desarrollo clama por justicia, uno es el continente africano, al que nunca se le permitió recuperarse de los siglos de explotación colonial; y la otra es el Cercano y el Medio Oriente, los cuales actualmente están muy alejados de sus períodos dorados, cuando Bagdad era el centro de la cultura mundial, o cuando Pamyra Tadmur en Siria era una perla de la antigua Ruta de la Seda. Debemos colocar en nuestro plan de discusión una visión para un Renacimiento económico y cultural para estas regiones, que represente un elemento de razón en un nivel superior a los conflictos locales, étnicos e históricos. Si los representantes de un grupo de varias naciones llevaran un mensaje tal a la comunidad mundial, mostrando de hecho que hay una alternativa real que haría posible la supervivencia de toda la población del planeta, entonces se podría introducir ese elemento de esperanza en el debate, del cual en este momento esta ausente por completo.

Defensa Estratégica de la Tierra

El mismo modo de pensamiento que partiría del punto de vista de Coincidentia Oppositorum, un pensamiento desde "arriba consecuencia de la falta de desarrollo, aplicado a la superación del subdesarrollo en la Tierra con el Puente Terrestre Mundial, que también necesitamos para defender a todos los que habitamos este planeta de amenazas que provienen del espacio. Rusia, con su proyecto de Defensa Estratégica de la Tierra, DET, hizo una propuesta para que establecer una cooperación entre Rusia y Estados Unidos, y potencialmente también otros países, para una defensa conjunta antimisiles y para proteger a la Tierra del impacto de asteroides y cometas, con lo que se puede reemplazar la actual confrontación geopolítica y evitar que siga el avance de la amenaza existencial. El proyecto de la DET viene de la tradición del IDE, la Iniciativa de Defensa Estratégica, la propuesta para superar la amenaza nuclear y la división del mundo en bloques militares, la cual mi esposo Lyndon LaRouche desarrolló hace 30 años y que el Presidente Ronald Reagan hizo política oficial del gobierno de Estados Unidos en 1983.

El proyecto de la DET, que incluye sistemas de alerta temprana para catástrofes artificiales o naturales, así como la cooperación en los viajes espaciales tripulados, constituye el necesario impulso científico económico que requiere la economía mundial en crisis agobiante necesita para alcanzar niveles superiores de productividad y para crear las nuevas capacidades científicas y tecnológicas que también se necesitan para conseguir la solución a los problemas en la Tierra. Los viajes espaciales tripulados conjuntos son el siguiente paso necesario para la evolución de la humanidad, y con este "Imperativo Extraterrestre", como fue llamado por el célebre científico e ingeniero de cohetes Krafft A. Ehricke, la humanidad puede ahora entrar a una edad de adultez, dejando atrás, como enfermedades de la infancia, las guerras como solución a los conflictos.

Las metas comunes de la humanidad

Si lográramos unirnos rápidamente en torno a la visión de alcanzar los objetivos comunes de la humanidad, y de modo consciente presentamos esta perspectiva como una estrategia para evitar la guerra, entonces eso puede inspirar la imaginación de la generación joven, que ahora está amenazada en todo el mundo con desempleo masivo y un pesimismo desesperado. Si los jóvenes desarrollan la misma pasión y los conceptos elevados que una vez tuvieron los pioneros de los viajes espaciales, que ahora están entusiasmados con los instrumentos que está desplegando el robot Curiosity en Marte, y la verdad es que "cambió la experiencia sensorial del Hombre", con un retraso de tiempo de 14 minutos, el mundo ha comenzado una nueva fase en el espacio; y si los jóvenes desarrollan esa pasión, entonces habremos ganado. En la próxima fase de la humanidad, los hombres pensarán como científicos y compositores de grandes obras de arte Clásico.

O actuamos ya, en este momento de peligro existencial, por los objetivos comunes de la humanidad, o dejaremos de existir.