El iluso de Obama creyó haber ganado el debate

13 de octubre de 2012

13 de octubre de 2012 — "Cuando el Presidente Barack Obama, bajo del estrado en Denver la semana pasada, los 60 millones de estadounidenses que estaban viendo el debate contra Mitt Romney, ya sabían que había sido todo un desastre" para Obama, escribió Toby Harnden, el director para Estados Unidos del diario londinense Daily Mail. "Pero lo que nadie sabía, hasta ahora, es que Obama realmente creyó que había ganado".

Tomó como 24 horas para que Obama concediera que Romney lo había derrotado estruendosamente, dijo un demócrata que no dio su nombre, cercano a la campaña de Obama, a pesar de que los asistentes del Presidente reconocieron de inmediato que tenían un gran problema. La fuente de Harnden dijo que David Axelrod, el principal estratega de la campaña de Obama, estaba impresionado de que Obama hubiera dejado el estrado pensando que había ganado. El entorno íntimo de Obama estaba consternado ante el 'desastre', y la fuente demócrata cree que el problema central fue que el Presidente se comportó tan desdeñosamente para con Romney que no creía que necesitaba entablar un combate con el. "El Presidente Obama dejó muy claro que el quería hacer cualquier cosa, lo que fuese, menos prepararse para el debate", dijo el demócrata. "Constantemente se marchaba cuando tenía alguna oportunidad y nunca se concentró realmente en el evento".

Lo que ni Harnden ni su fuente parecen estar tomando en cuenta, es la profundidad del desorden de personalidad maligna narcisista de Obama.