Se intensifica en Libia la situación de poder dual después del 11 de septiembre

28 de diciembre de 2012

28 de diciembre de 2012 — Después del ataque a la misión especial de Estados Unidos en Benghazi el 11 de septiembre, surgió en Libia una situación de poder dual en donde una combinación de fuerzas de Al-Qaeda y la Hermandad Musulmana se enfrentan a quienes en Libia intentan suprimir su fortaleza creciente.

El 24 de septiembre, como secuela del ataque a la misión estadounidense, fueron removidos de sus puestos dos de los más poderosos dirigentes milicianos en el este de Libia y fueron reemplazados por coroneles del Ejércitio. Fawzi Bukatif, el comandante de la Brigada 17 de Febrero e Ismael al-Sallabi, líder de la Brigada al-Sahati, fueron relevados de sus mandos. Al-Sallabi, junto con Abel Hakim Belhaj, dirigente del Grupo Combatiente Islámico Libio (GCIL) vinculado a Al-Qaeda, fueron los fundadores de la Brigada 17 de Febrero, que se supone era la encargada de dar seguridad a la misión estadounidense en Benghazi y que en vez de esto, según la Junta de Revisión de Responsabilidades del Departamento de Estado, fue cómplice en el ataque.

El memo con fecha 11 de septiembre que se envió a Washington firmado por el embajador Stevens, en donde se informaba sobre la reunión del 9 de septiembre con Wisam bin Hamid de Escudo Libio y Al-Garabi de Escudo Libio y la Brigada al-Sahati, había estipulado que si el candidato de la Hermandad Musulmana a Primer Ministro, Awad al-Barasi, nativo de Benghazi, ganaba las elecciones, su ministro de Defensa iba a ser Bukatif. Pero que si ganaba el candidato de la Alianza Frente Nacional, Mahmoud Jibril, ellos no iban a poder garantizar la seguridad de la misión.

El 12 de septiembre, en la primera votación en el Congreso General Nacional, Jibril salió en primer lugar y Barasi en tercero. En la segunda ronda, Barasi sumó sus votos al candidato en segundo lugar, Dr. Mustafa Abushagur, quien derrotó a Jibril por dos votos. Barasi se convirtió en viceprimer ministro. Cuando Mustafa Abushagur no pudo formar un gabinete después de dos intentos, lo sacaron. Ali Zeidan se convirtió en Primer Ministro, Barasi continuó como viceprimer Ministro y las posiciones en el gabinete se dividieron equitativamente entre la Hermandad Musulmana y la Alianza Nacional.

A principios de diciembre, Zeidan y Barasi visitaron Derna y Benghazi para sostener reuniones con funcionarios del gobierno local y milicianos, supuestamente para calmar la creciente inestabilidad.

Sin embargo, el 16 de diciembre fueron atacadas las oficinas de la Dirección de Seguridad de la división al-Hawari en Benghazi, donde murieron 4 personas. El ataque fue llevado a cabo por 100 manifestantes que exigían la liberación de dos detenidos y protestaban en contra del traslado a Trípoli del sospechoso de haber asesinado al coronel Faraj Drissi, el jefe de seguridad en Benghazi nombrado después del ataque al Consulado de EU y quien fue balaceado el 20 de noviembre a las afueras de su casa.

Así mismo, el 16 de diciembre, una fuente policiaca de alto nivel le informó al Libya Herald que el presunto asesino, que había sido detenido por la policía, identificó a 7 prominentes islamistas en conexión con los ataques, entre los más destacados: Sufyan ben Qumu, destacado islamista de Derna y que estuvo preso en la prisión de Bahía de Guantánamo; el jefe de la milicia Obeida, Ahmed Bukatela; el lider de Ansar Al-Sharia, Mohammed Zahawi; los líderes de Rafallah Al-Sahati, Mohammed Al-Gharabi e Ismael Sallabi, y el miembro de la Brigada Mártires de Zawia, Salim Nabous.

El 19 de diciembre, el Libya Herald informó que seis de los dirigentes islámicos arriba mencionados habían negado su participación en los asesinatos. En una conversación telefónica, Al-Gharabi identificado como miembro de la Brigada 17 de febrero, negó las acusaciones en su contra. Hablando desde Turquía, Ismael Sallabi también negó su participación en los asesinatos. Sallabi también solicitó que su hermano, el prominente clérigo islámico Ali Sallabi, se presentara ante la policía para discutir este asunto.

El 20 de diciembre, el nuevo Ministro del Interior de Libia, Ashour Shuwail, negó que las autoridades de la ciudad oriental estuvieran investigando a los individuos y grupos que los medios de comunicación libios han sugerido en relación a los ataques al personal de seguridad en Benghazi. Shuwail dijo que no se estaba investigando a los mencionados, incluyendo a Ismail Sallabi y al grupo Ansar Al-Sharia, en relación a los acontecimientos en Benghazi de los últimos meses, contrario a lo que han dicho los medios.

Mientras tanto, en la ciudad capital de Trípoli, el tribunal militar libio que investiga el asesinato del General Abdel Fattah Younis el 28 de julio del 2011 cerca de la ciudad de Benghazi, emitió una orden de comparecencia al ex dirigente del Consejo Nacional de Transición, Mustafá Abdel Jalil. El asesinato de Younis hizo posible que el líder del Grupo de Combatientes Islámicos Libio, vinculado a Al-Qaeda, Abdel Hakim Belhaj se convirtiera en comandante del Consejo Militar de Trípoli en agosto del 2011. En noviembre del 2011, Jalil respaldó el viaje de Belhaj a Turquía para reunirse con el Ejército Siria Libre para ofrecerles entrenamiento, dinero y armas.

Durante tres días, del 17 al 19 de diciembre, las fuerzas de las milicias en Trípoli bloquearon las carreteras en protesta por la orden de comparecencia de la corte de Mustafa Abdul-Jalil forzando a que el tribunal abandonara su investigación también el 20 de diciembre.