Temores de hiperinflación en EU y Europa

31 de diciembre de 2012

31 de diciembre de 2012.- Dos comentarios hoy se refieren a los peligros de las política hiperinflacionarias de Bernanke y Obama.

El columnista de Bloomberg, William D. Cohan, autor del libro Cómo Goldman Sachs llegó a dominar el mundo, advierte en una columna del 28 de diciembre publicada en el Washington Post, que la política de alivio cuantitativo de Ben Bernanke, "podría dañar más a la economía que caer en el 'precipicio fiscal'. El alivio cuantitativo solo ayuda a los bancos e intermediarios de Wall Street, dice, creando una "dinámica que nos podría meter en otra crisis financiera en la medida en que de nuevo los inversionistas busquen inversiones de altos rendimientos y mala calidad que Wall Street está demasiado feliz de poder proporcionar". La política de alivio cuantitativo de Bernanke estimula artificialmente la demanda en los mercados de deuda, al comprar hasta $85 mil millones al mes de valores del Tesoro y valores respaldados por hipotecas, forzando así a la baja las tasas de interés hasta niveles históricos, y creando "una burbuja en el precio de los valores hipotecarios y del Tesoro".

En términos similares, en el Telegraph del domingo, el proponente de la Glass-Steagall Liam Halligan, dice en el contexto de discutir lo que el llama los "los chanchullos del precipicio fiscal", que lo que más le preocupa a el de cualquier precipicio fiscal, son las políticas hiperinflacionarias -las califica de keynesianas- que Estados Unidos ha aplicado desde 2009-2010, y que muchos han adoptado ahora en el Reino Unido y la zona del euro.

Obama y su "presidente cada vez más flexible de la Reserva Federal, Ber Bernanke se han enfrascado en una expansión monetaria y fiscal masiva" destaca Halligan, "sumado a la tercera ronda de la Reserva Federal de alivio cuantitativo 'sin fin' ". Y ahora, el Reino Unido y la zona del euro "están compitiendo por sobrepasar a los Estados en cuanto a alivio cuantitativo".

La impresión monetaria no funciona dice Halligan. La crisis de Europa se debe más a "las crisis bancarias no resueltas y los pasivos masivos no declarados" que a una falta de gastos del gobierno. La situación no tiene una solución rápida, y ciertamente no se va a encontrar en las políticas hiperinflacionarias.