Los "cañones de agosto" termonucleares penden sobre nosotros; enjuiciemos a Obama ahora

19 de diciembre de 2012

19 de diciembre de 2012 — El domingo 15 de diciembre, en respuesta a la aprobación por parte de la OTAN del despliegue de misiles en la frontera turco-siria, Helga Zepp-LaRouche advirtió de la amenaza inmediata y cada vez mayor, de una guerra termonuclear. Lyndon LaRouche señaló que una guerra termonuclear no solamente es posible sino que ahora tiene una mayor probabilidad. Esta amenaza no ha pasado desapercibida entre los dirigentes internacionales, aunque el liderato de Estados Unidos, encabezado por Obama, así como también la burocracia europea, no han escuchado estas advertencias, y ciegamente ponen en peligro a la humanidad con sus estupideces y cobardía.

Ante el alto mando de las fuerzas armadas y de seguridad de Irán el fin de semana, reunidos en el colegio militar nacional, el Jefe del Estado Mayor Conjunto del Ejército, general de división Hassan Firouzabadi, declaró lo obvio en relación al despliegue de los sistemas de defensa con misiles Patriot y las tropas de apoyo de Alemania, Holanda y Estados Unidos:

"Es muy preocupante. Cada uno de estos Patriot es un punto negro en el mapa mundial y su objetivo es causar una guerra mundial. Y desafortunadamente, cada día, un país occidental aprueba el despliegue de Patriot a lo largo de la frontera turco-siria. En realidad lo que están haciendo es planear una guerra mundial, y esto es muy peligroso para el futuro de la humanidad y para el futuro de la misma Europa".

"Los Patriot no aportan más seguridad sino que más bien constituyen una amenaza. Un individuo con experiencia militar y un estratega pueden fácilmente discernir el escenario y predecir un futuro así de doloroso. La inteligencia y los intelectuales en Europa, Estados Unidos y Turquía deberían de extinguir este fuego antes de que se inicie otro fuego, que no van a poder extinguir".

Eso dijo el general de División Firouzabadi según cita del Teheran Times del 16 de diciembre del 2012.

El liderato iraní no es el único que reconoce la amenaza de una guerra mundial. Hace poco más de un año, poco después del asesinato extrajudicial del dirigente libio Muammar Gaddafi a manos de los rebeldes de Al-Qaeda apoyados por Obama, el estadista estadounidense Lyndon LaRouche, en una conferencia sobre las relaciones sino-estadounidenses celebrada en San Francisco, advirtió que la amenaza no solo era una guerra mundial sino que debido a la severidad de la desintegración económica y la naturaleza estratégica de una guerra nuclear, claramente existía una amenaza de aniquilación termonuclear de la humanidad. Aunque son muy pocos los que están dispuestos a decir esto directamente, el resultado de una guerra mundial no es el bombardeo de ciudades o la destrucción de partes de varias naciones, sino que una guerra mundial hoy en día sería igual a nada menos que la destrucción de toda nuestra civilización, en donde, como dijo un día el presidente Kennedy, "los vivos van a envidiar a los muertos".

Dirigentes importantes de Estados Unidos, principalmente del Estado Mayor Conjunto, así como también dirigentes civiles y militares rusos, incluyendo el discurso inequívoco del entonces presidente ruso Dimitri Medvédev en mayo del 2012, han puesto sobre la mesa las amenazas de guerra nuclear claramente. Sin embargo, sin los esfuerzos de LaRouchePAC, esta guerra pudiera haber ocurrido ya. Para referencias, ver la conferencia en Frankfurt del Instituto Schiller de este noviembre sobre la amenaza inmediata de guerra, y la presentación del embajador iraní en Alemania.

El lunes 17 Russia Today publicó un editorial con una evaluación estratégica que constituye una declaración, donde Rusia deja en claro que los sistemas antimisiles Patriot no son y no pueden ser resultado de ninguna amenaza armamentista de Siria, así que tienen que estar dirigidos en contra de Irán y Rusia, para evitar cualquier posible represalia si fueran atacados preventivamente por Estados Unidos o las fuerzas británicas de la OTAN.

Nos enfrentamos hoy a lo que se conoció después como los "cañones de agosto" durante la Primera Guerra Mundial, es decir, la maquinaria de guerra moderna y los persistentes errores estratégicos en la forma de ilusiones patológicas, que llevan a una guerra que se vuelve imparable. Se han creado de nuevo las condiciones bajo la actual política exterior saudí de Obama, controlada por los británicos, esta vez en la arena del Suroeste de Asia. Producto de la demencia del actual Presidente de Estados Unidos, advirtió el señor LaRouche, bien pudiera ser que esta guerra se iniciara como resultado de la creciente desesperación ante el desplome económico y financiero.

Solo sacando a Obama de inmediato y regresando a la perspectiva orientada con una misión estadounidense hacia el desarrollo científico, vamos a lograr lo que de otra forma parece imposible. La doble amenaza de guerra termonuclear y la hiperinflación financiera global son la expresión singular de la desintegración cultural global actual, una desintegración con centro en la comunidad trasatlántica, pero que afectará el abasto de alimentos, la producción de energía, las condiciones climáticas y sociales en general durante varias generaciones a nivel mundial.

La mayor amenaza es la incapacidad del liderato de EU y Europa para situar los eventos actuales en el contexto del continuo desarrollo de la civilización. No son las circunstancias inmediatas, que engañan tan fácilmente, las que van a determinar el resultado de la crisis actual, sino que va a ser la capacidad de la minoría de lideres reales, de colocarse en el gran alcance del tiempo, desde la antigua epopeya homérica de Troya, hasta las investigaciones hoy en Marte de 'Curiosity', y la defensa de la Tierra del impacto de un asteroide mañana. Somos una especie profunda, vista a través de Homero, y sin embargo nuestro liderato y nuestros ciudadanos sufren el destino de las bestias, y su sumisión a dicho destino nos amenaza a todos.