Mensaje de Navidad

27 de diciembre de 2012

25 de diciembre de 2012

por Kesha Rogers

"La humanidad tiene que acabar con la guerra o la guerra acabará con la humanidad". —John F. Kennedy, discurso en la ONU, el 25 de septiembre de 1961

Durante este período del año la gente en todo el mundo pone de lado sus diferencias, depone sus armas, y extiende su mano con amor fraternal, en la consideración superior por la paz en la Tierra y buena voluntad para todos los hombres.

A lo largo de toda nuestra historia los líderes han reflexionado sobre el significado verdadero de la celebración de este día que llamamos Navidad. Ha llegado a reconocerse como un día de celebración universal del nacimiento del Príncipe de la Paz. En tanto hacemos una pausa para reflexionar en los mensajes dados por algunos de estos grandes líderes, tenemos la necesidad de preguntarnos: ¿en dónde estamos hoy, con relación a esa gran causa de la paz en la Tierra y buena voluntad para toda la humanidad?

Los seres humanos no son meramente animales sofisticados, condenados a hacer la guerra en contra del universo para mantener nuestra corta existencia. Los pocos adultos conscientes entre nosotros, comprendemos que somos seres únicos, creados de hecho a imagen y semejanza de nuestro Creador, con el mandamiento de dominar las leyes de la creación para el mejoramiento de las naciones en todo el planeta y de nuestra posteridad. Esas personalidades únicas que se esfuerzan por lograr el avance de las metas comunes de la humanidad, viviendo acorde a esta naturaleza, siguen aconsejándonos y ayudándonos en esta gran causa, de lograr satisfactoriamente el gran reto que, hace dos mil doce años, nos pusieron por delante.

El Presidente Franklin Roosevelt, en el mensaje de Navidad que dio en 1944, dijo estas conmovedoras palabras, e hizo la pregunta que precisamente nos hacemos hoy día. "Uno esperaría que algún día la guerra deje de existir en la Tierra. ¿Será que no nos esforzamos lo suficiente para entendernos y respetarnos los unos a los otros, trabajando hacia un compromiso y de ese modo asegurar la paz? ¿Para volver al concepto del bien común?"

El Presidente Kennedy en el mensaje de Navidad que dio en 1962 nos recuerda que, "este es un día que nos recuerda que el hombre puede y debe vivir en paz con sus vecinos y que son los pacificadores quienes son bendecidos verdaderamente". Habla de un año en el que la nación enfrentó un grave peligro, cuando la paz se vio seriamente amenazada. Hablo de un tiempo en que la nación enfrentó un grave riesgo pero la razón se impuso.

Hoy vivimos en un mundo que se ha visto amenazado por peligros mayores, en tanto nos acercamos más que nunca a una posible guerra termonuclear, a un colapso hiperinflacionario, y a la destrucción de las naciones soberanas en todo el planeta. ¿Se impondrá la razón de nuevo? En sus comentarios del 21 de diciembre Lyndon LaRouche definió la razón por la cual se debe lograr una paz duradera en todo el mundo hoy día, como ya lo exhortaron los Presidentes Franklin D. Roosevelt y John F. Kennedy.

Debemos asegurar una paz duradera en todo el mundo frente a un perverso imperio británico cuyo único propósito es eliminar más de 6 mil millones de personas en todo el mundo. En este esfuerzo lo acompaña su títere en la Casa Blanca, el demente Presidente Barack Obama, que se alió con las fuerzas perversas del imperio anglo-saudita y sus redes vinculadas a Al-Qaeda, para llevar al planeta al borde de una guerra termonuclear, como también para adoptar los planes del ecologismo verde de la reina de Inglaterra, con el propósito de aplastar el compromiso por un verdadero progreso científico y por las metas comunes de la humanidad.

Una paz duradera requiere que destruyamos de una vez por todas este sistema imperialista y a sus planes perversos de genocidio verde y de guerra. Destituir a Obama ya, para romper con las cadenas de odio y que la humanidad comience a caminar por el camino del progreso. Como dijera el señor LaRouche el 21 de diciembre: "Tenemos que reconstituir todo el planeta de nuevo. Tenemos que avanzar hacia la idea de la cooperación internacional entre Estados nacionales respectivamente soberano. Para lograr esta meta se nos presentan dos desafíos. Primero, tiene que haber un sistema de paz para reconstruir el planeta sobre una base de productividad mayor. Segundo, que ya no haya posibilidad de una guerra general, que ya no exista en este planeta, y que se establezca una paz permanente de inmediato".

La comisión nacional de política larouchista los invita a unirse a nosotros para hacer posible esa paz permanente y duradera. Tenemos que llevar una misión renovada a nuestra nación y a todas las naciones del mundo. Esto tiene que comenzar deteniendo la especulación, la hiperinflación y el imperio. Tenemos que hacer posible la creación e implementación de un sistema de crédito necesario para que la ciencia dirija los avances y los proyectos tecnológicos relacionados.

Tenemos que romper las barreras entre las naciones, utilizando las misiones de avanzada para enfrentar los retos que tiene toda la humanidad, tal como la amenaza de asteroides y otros objetos cercanos a la Tierra que plantean una amenaza a la existencia de la humanidad. Ya es hora de que empecemos a establecer colonias permanentes en la Luna y en Marte.

Tenemos que llegar ya a esta perspectiva para acabar con las guerras y aseguremos que reine la razón. Debemos con determinación hacer esto en favor de los intereses de toda la humanidad.