El lado narco del narcoterrorismo británico en el norte de África

29 de enero de 2013

29 de enero de 2013 — Fue Lyndon LaRouche el que acuño primero la expresión de narcoterrorismo hace unas décadas, para explicar que el terrorismo global y el narcotráfico eran aspectos de una misma operación de guerra irregular por parte del Imperio Británico, como parte de su nueva Guerra del Opio en contra del Estado nacional. Lo mismo se aplica hoy al caso de Al-Qaeda, los aliados estratégicos del títere británico Barack Obama, como se ha documentado anteriormente en la revista EIR.

El 26 de enero, una denuncia extensa en el diario Telegraph de Londres recogió parte de esta historia, reportando las conexiones de Al-Qaeda con el narcotráfico en el norte de África, donde señala que "entre los beneficiarios más prominentes está nadie menos que Mokhtar Belmokhtar" que se sabe es el líder del reciente ataque al complejo gasífero en Argelia. Belmokhtar es también conocido como el "narco-Islamista" en las rutas de contrabando en el norte de África, informa el Telegraph.

El artículo escrito por Colin Freeman, se titula "Al descubierto: Como las caravanas de cocaína de Sahara ayudaron a financiar a Al-Qaeda en los dominios de los terroristas del norte de África" y tiene el subtítulo "Gracias al tráfico de cocaína a través del Sahara los grupos islámicos como Al-Qaeda se han convertido en un poder en la región". Freeman informa que el trafico de cocaína de América del Sur empezó a desarrollar hace unos cinco años importantes rutas de tráfico de cocaína en África con destino a Europa, ya que el mercado de América del Norte se estaba "saturando". La ruta terrestre incluye la línea costera Guinea Bissau, Argelia, Marruecos y Libia y Mali.

Según informa el Telegraph, AQIM (Al-Qaeda en el Maghreb) recaba impuestos de los traficantes de drogas y utiliza las ganancias para comprar armas, y se dice que sus militantes usan cocaína como estimulante durante los combates. Esto es típicamente el modus operandi empleado por las FARC en Colombia, desde que se transformó en el más importante cartel de la cocaína a nivel mundial.

El artículo del Telegraph destaca que "en tanto David Cameron ya ha comprometido drones (aviones robot) y efectivos de las Fuerzas Especiales para 'encontrar y desmantelar' a Al-Qaeda, pudiera ser más difícil erradicar el tráfico de drogas que los nutre". Sin embargo, lo que le falta reportar al Telegraph es que eso es así porque tanto el narcotráfico como Al-Qaeda -provienen de la misma madre, la reina misma.