Obama aprobó el envío de 20,000 toneladas de armas al Grupo Combatiente Islámico Libio, perpetradores del asesinato del 9/11 Dos

30 de diciembre de 2012

30 de diciembre de 2012 — Como se detalla en un artículo del 5 de diciembre de 2012 en el diario New York Times, titulado "Armas para rebeldes libios aprobadas por EU caen en manos de los yihadis", en la primavera de 2011 el Presidente Barack Obama aprobó el envío de armas a través de Qatar y de los Emiratos Árabes Unidos a la oposición libia durante el derrocamiento de Gaddafi. Sin embargo, insistió en que no fuesen armas estadounidenses para que no se les pudiese seguir la pista hacia EU. De acuerdo al artículo, "Qatar proporcionó armas hechas fuera de Estados Unidos, incluyendo armas de diseño francés y ruso".

Según el mismo informe, "el apoyo estadounidense al envío de armas desde Qatar y los Emiratos no se podía ocultar completamente. Las fuerzas aérea y marítima de la OTAN tenían que ser alertadas para no detener a los aviones y barcos de carga que transportaban las armas hacia Libia desde Qatar y los Emiratos, dijeron funcionarios estadounidenses".

"Los qataríes proporcionaron armas, dinero y entrenamiento a varios grupos rebeldes en Libia. Una de las milicias que recibió ayuda estaba bajo control de Adel Hakim Belhaj, el entonces líder del Grupo Combatiente Islámico Libio (GCIL)... No quedó claro que otros militantes recibieron esa ayuda".

El 17 de octubre de 2011, un artículo en el diario Wall Street Journal titulado "Causa preocupación un pequeño reino por su enorme papel en Libia", señaló: "Con la bendición de las agencias de inteligencia occidental, Qatar envió cuando menos 18 embarques aéreos de armamento en total para las fuerzas rebeldes contra Gaddafi esta primavera y verano, de acuerdo a personas relacionadas con los cargamentos. La mayoría de esos cargamentos de Transición Nacional no se hizo a través del organismo gobernante de los rebeldes, el Consejo de Transición Nacional (CTN), sino directamente a las milicias que controlan los líderes islamistas, como el señor Belhaj, dijeron funcionarios libios.

"Por separado, llegó a Libia aproximadamente otra docena de cargamentos financiados por Qatar, principalmente conteniendo municiones, para los rebeldes libios vía Sudán, según documentos de inteligencia libios que no se habían dado a conocer antes y que fueron revisados por el Wall Street Journal y también oficiales".

"Algunos funcionarios de Trípoli alegan que las armas qataríes han seguido llegando directo a estos grupos islamistas en septiembre, después de la caída de Trípoli, para la frustración de los líderes interinos".

De acuerdo a un informe de la firma de asesoría Kronos Advisory LLC del 16 de diciembre de 2011, aproximadamente una semana después de que Belhadj fue nombrado comandante del Consejo Militar de Trípoli en agosto de 2011, acompañó al presidente del CTN, Jilil, en un viaje a Qatar, donde se reunieron con los financistas de la revolución y con funcionarios de la OTAN. Ismail al-Sallabi —hermano de Ali al-Sallabi, uno de los líderes de la Brigada 17 de Febrero— también fue parte de esa delegación que se reunión con funcionarios de la OTAN.

Lo que esto quiere decir es que el Presidente Barack Obama aprobó el envío de armas exclusivamente para el GCIL afiliado a Al-Qaeda y dirigido por Belhadj y no para el Consejo de Transición Nacional. La OTAN se aseguró que las armas llegaran a Libia a salvo. Las armas no eran de fabricación estadounidense para que no se pudiera seguirles la pista hacia Estados Unidos.

El artículo del New York Times dice: "No ha surgido ninguna evidencia que vincule las armas que proporcionaron los qataríes durante el levantamiento... con el ataque que mató a cuatro estadounidenses en las instalaciones diplomáticas estadounidenses de Benghazi, Libia, en septiembre".

No obstante, las armas fueron entregadas a las milicias controladas por Belhadj e Ismael al-Sallabi, quienes crearon la Brigada 17 de Febrero, que era la responsable de proporcionar seguridad a la misión estadounidense en Benghazi.

Esas armas, aprobadas por Obama, ahora se están reembarcando a los grupos de Al-Qaeda en Siria y Mali. Según el mismo New York Times: "Algunas de esas armas ya se han sacado de Libia para los militantes con vínculos a Al-Qaeda en Mali... Otras se han enviado a Siria, de acuerdo a varios funcionarios estadounidenses y extranjeros y traficantes de armas".