Científico mexicano propone: Abandonemos los biocombustibles y desarrollemos la energía nuclear

2 de marzo de 2013

2 de marzo de 2013 – Los biocombustibles no son la solución al problema energético de México, dijo el doctor José Ricardo Gómez Romero, Profesor Distinguido en el Departamento de Ciencias Básicas e Ingeniería en la sede de Iztapalapa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) de México. En vez de esto el recomienda que el país dirija sus investigaciones hacia la energía nuclear y se olviden completamente de los biocombustibles.

Al hablar en una mesa redonda el 28 de febrero sobre el tema de "Biocombustibles: ¿solución o problema?" en el maraco del II Simposium en Nantotecnología y Calidad Ambiental, que se realizó en la Unidad Azcapotzalco de la UAM, Gómez Romero señaló que el maíz, el trigo, la caña de azúcar, y otras semillas oleaginosas que son utilizadas ahora para producir biocombustibles ni siquiera alcanzarían a cubrir el 10% de los actuales 784.000 barriles diarios de gasolina que se consume nacionalmente, esto sin mencionar las implicaciones que tiene el utilizar alimentos para producir combustibles en una nación como México.

El Dr. Gómez Romero dijo que sería mejor que México reorientara sus investigaciones hacia la energía nuclear, en vista de que es una forma de energía más sustentable y limpia. Desafortunadamente, agregó Gómez, el desarrollo en México se estancó debido a los miedos a esta, provocados por "ciertos sectores". Los biocombustibles, subrayó, no son una solución, ni en cantidad ni en calidad.

En el mismo seminario, el Dr. Joaquín Perez-Pariente condenó fuertemente el uso de alimentos para la producción de combustibles, porque "significa cultivar campos para dedicarlos a quemarlos en los autos", lo cual "representa la pérdida de grandes extensiones de tierras fértiles, terrenos que a escala global serán cada vez más escasos para destinarlos al cultivo de alimentos".

Pérez-Pariente es director del Instituto de Catálisis Y Petróleo Químico del Consejo de Investigación Científica de España, y en su ponencia planteó que es urgente que prevalezca "el criterio social que dicta emplear los cultivos para la alimentación humana". En conclusión, descalificó las razones técnicas y ambientales que se alegan a favor de los biocombustibles, puesto que contaminan más que los mismos combustibles fósiles.