Sergei Ivanov: El sistema antimisiles balísticos de Estados Unidos amenaza a Rusia; debemos de cooperar en la defensa planetaria

8 de marzo de 2013

8 de marzo de 2013 — Sergei Ivanov, ex Ministro de Defensa de Rusia y actual jefe de la Administración presidencial de Rusia (principales asesores del presidente ruso), le dijo el 5 de marzo al periódico ruso Komsomolskaya Pravda que "Moscú no está listo para una nueva ronda de reducción de armas nucleares y considera que no hay posibilidades de llegar a un acuerdo con Washington sobre los planes de Estados Unidos para instalar un escudo antimisiles en Europa", pero al mismo tiempo hace un llamado "a toda la comunidad mundial" a "construir conjuntamente un sistema de protección para amenazas espaciales, ya que individualmente los países no pueden lograrlo por si mismos".

Ivanov dijo que el sistema de misiles antibalísticos (ABM por sus siglas en inglés) en Europa, "no parece responder a las posibles amenazas provenientes de Corea del Norte e Irán. Esto afecta a las fuerzas nucleares estratégicas de Rusia y socava el equilibrio de fuerzas. En este caso Moscú no puede permitirse una nueva ronda de reducción de armas nucleares ya que Estados Unidos actualmente supera a Rusia en armamento nuclear".

Ivanov también dijo que Rusia considera que "no hay luz al final del túnel en la discusión con Estados Unidos sobre el sistema de misiles". Pravda añadió que "el señor Ivanov implícitamente dijo que la posición de Washington no es sincera y que no se puede tomar en serio".

Sobre la necesidad de cooperación internacional en la defensa planetaria (en la propuesta de la Defensa Estratégica de la Tierra), Ivanov dijo: "Ningún país, incluso Estados Unidos, puede resolver esto sólo. Es extremadamente caro y muy difícil. Y sólo podría realizarse, como tu dices, 'con métodos al estilo kolkhoz' [o sea, de manera colectiva, como en las granjas colectivas rusas]. Estoy de acuerdo. Pero incluso así, no estoy seguro que tecnológicamente hablando, exista una solución para eso actualmente. Si hablamos de asteroides grandes que los telescopios y los sistemas de advertencia puedan detectar, entonces el asteroide tendría que tener por lo menos 30 metros (de diámetro). Pero su velocidad podría ser enorme. Inclusive si tal asteroide se aproximara y pudiera ser intersectado, aún no existen sistemas, ni tecnologías que puedan afectarlo de ningún modo. Y en cuanto a los más 'pequeños', como el que cayó en Chelyabinsk que era realmente pequeño, en realidad fue imposible detectarlo. Pero si empezamos a hacer algo conjuntamente, esto será un proyecto que tomará décadas. Y probablemente costará miles de millones de dólares".

"Una nave espacial en órbita tendría que observar no sólo hacia suelo, sino también a su alrededor, para ser capaz de enviar una advertencia. Tal vez una súper computadora será capaz de hacer eso, para calcular la órbita de los asteroides a tales velocidades vertiginosas y si se aproxima a la Tierra, averiguar a qué parte se dirige y cómo destruirlo o por lo menos cambiar su trayectoria para que no sea peligrosa para nosotros".