México amenazado con sequía y escasez de alimentos

9 de marzo de 2013

9 de marzo de 2013 — Las autoridades mexicanas están sonando la alarma de que la sequía severa y la resultante escasez de alimentos amenazan al país en el corto plazo, contrario a la mentirosa declaración que dio a fines del año pasado José Luis Luege Tamargo —agente del Fondo Mundial por la Vida Silvestre (WWF) de la monarquía británica—entonces director de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) durante el gobierno de Felipe Calderón.

Actualmente, la sequía afecta al 37% del territorio nacional de México, poniendo en peligro la producción ganadera y agrícola, especialmente en las partes central y norte de la nación. Según Felipe Arrequín Cortés, el Subdirector General Técnico de CONAGUA, es sumamente probable que la sequía se extienda este año, como ocurrió en el 2009 y 2011.

El Presidente Peña Nieto anunció un Programa Nacional en contra de la Sequía y ordenó medidas "preventivas" agresivas y sistemas de alerta temprana. Sin embargo, en ausencia de planes para la construcción de infraestructura tan esencial como el Plan Hidráulico del Noroeste (PLHINO) y el plan relacionado NAWAPA, abordar la sequía con medidas paliativas va a resultar inadecuado, a lo sumo. Por lo menos 170 presas de las más importantes en México están al 56% de su capacidad, lo que es 14% de su promedio histórico.

La sequía ya ha afectado a varios estados del norte: Coahuila, San Luis Potosí, Chihuahua, Sonora, Nuevo León y partes de Tamaulipas. Ahora, varios estados del sur también están en riesgo, incluyendo Chiapas, Veracruz y Tabasco, así como también el Valle de México, en la región central del país, en donde el nivel tan bajo de las presas ha provocado una "alerta amarilla". Se espera que las precipitaciones pluviales en abril sean muy bajas, y se espera que las precipitaciones pluviales nacionales en el 2013 estén un 30% por abajo del promedio nacional histórico.

Benjamin Kiersch, jefe de la oficina de Propiedad de la Tierra y Recursos Naturales de la Organización de la ONU para la Alimentación y Agricultura (FAO), regional Latinoamérica y Caribe, propone soluciones locas para resolver la escasez de agua de México y de Iberoamérica. Kiersch sugirió que la forma más "innovadora" para hacerle frente a la escasez global de agua es reciclar el agua de los sistemas de drenaje, alegando que esto tendría un enorme beneficio para los "agricultores, las ciudades y el medio ambiente".