El legado de Chávez

13 de marzo de 2013

13 de marzo de 2013 — El Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, murió el pasado 5 de marzo, luego de una larga batalla contra una forma de cáncer de la cual no se informó. Había sido Presidente de Venezuela durante los últimos 14 años. El Presidente en funciones, Nicolás Maduro, convocó a elecciones para el próximo 14 de abril, en las cuales el será candidato, así como también el dirigente de la oposición Henrique Capriles. Una peligrosa polarización y amenazas de un creciente jacobinismo se ciernen sobre el país, y por toda la región, en tanto que los británicos siguen desplegando a su pieza con ese propósito, incluso después de su muerte.

Chávez llegó al poder originalmente en Venezuela mediante acciones de la embajada británica en Caracas, incluyendo una gira muy destacada al Reino Unido inmediatamente antes de que asumiera el cargo. La operación británica, desde un comienzo, consistía en utilizar a Chávez como punta de lanza para desatar el jacobinismo y el romanticismo radical por el continente, como el aparente heredero de Fidel Castro.

En ese sentido, Chávez seguía los pasos de su héroe, el libertador sudamericano Simón Bolívar, quien fue una pieza del jefe de la inteligencia británica, Jeremy Bentham, hasta que rompió con él al final de su vida.

En ocasiones, Chávez rompió con este perfil del juego imperial británico de dividir al continente en las líneas de "izquierda vs. derecha". La ocasión más memorable fue en la cumbre de marzo de 2005 con los Presidentes Uribe de Colombia, Lula de Brasil y Rodríguez Zapatero de España, donde se promovió la infraestructura para la integración regional como la vía para alcanzar la paz, en un momento de tensiones severas entre los gobiernos "derechista" de Uribe e "izquierdista" de Chávez. De manera similar, Chávez ayudó al Presidente Kirchner de Argentina a mantenerse a flote durante el peor período de la guerra financiera en contra de ese país, debido a la reorganización de su deuda soberana. Cuando funcionaba como parte de ese informal "Club de Presidentes" iberoamericanos, salía a flote lo mejor de Chávez.

Chávez tenía su propia conciencia, y tenía aspectos positivos y negativos. Pero la verdad es la verdad, y no le hace nada bien encubrirla en donde es pertinente. Lo que se recuerda, en ese respecto, es que en repetidas ocasiones Chávez salió en defensa de las FARC de Colombia, el principal cartel de la cocaína en el mundo, con el cual tenía una alianza estratégica. Igualmente promovió la legalización de las drogas al apoyar la producción y comercio internacional de la hoja de coca junto con Evo Morales de Bolivia, aunque argumentaba en contra de la legalización dentro de Venezuela.

Quizás lo más significativo, es que Chávez fue un seguidor de las teorías judiciales de Carl Schmitt, el jurista de Adolfo Hitler. En numerosas ocasiones Chávez se manifestó en el sentido de que la perspectiva del "líder" del "pueblo" estaba por encima de cualquier ley en particular, el mismo concepto de Schmitt sobre el ejecutivo unitario.