Los asaltabancos de la UE atacan a los chipriotas; ¿quién sigue?

18 de marzo de 2013

18 de marzo de 2013 — En la cumbre de la Unión Europea (UE) del pasado viernes 15, el miembro alemán del directorio del Banco Central Europeo (BCE), Jorg Asmussen, pusó el robo brutal de las cuentas bancarias en Chipre en un lenguaje brutal apropiado: "Antes de la reapertura de los bancos, se va a retirar de las cuentas el gravamen obligatorio. El resto de las cuentas va a quedar a la libre disposición".

A una pregunta de la prensa por las razones totalmente obvias, de si esto no iba a ser el nuevo enfoque en otros países en crisis, Asmussen lo negó, pero su negativa no tuvo mucho peso, naturalmente, como todo mundo sabe. La conducta de Asmussen es pertinente también por el debate sobre política interna en Alemania; dado que los Social Demócratas tienen en su nueva plataforma electoral que ellos están a favor de la "justicia" económica y social, su prominente miembro del partido dentro del BCE, Asmussen, pone al descubierto que estas son palabras huecas.

Como lo informa la agencia de noticias DPA de Alemania, con base en fuentes del Ministerio de Finanzas de Chipre, la delegación del país en las negociaciones de 10 horas en Bruselas amenazó por lo menos tres veces con retirarse, pero fue coaccionada brutalmente a tragarse este dictado escandaloso: "Los otros europeos le plantearon la alternativa a los chipriotas de que o aceptaba este gravamen obligatorio, o se salía del euro y regresaba a la libra chipriota". Pero Asmussen se quedó corto en comparación con el ministro de Finanzas de Alemania y el FMI; la transmisora estatal de Chipre, CyBC informó que Wolfgang Schaeuble en realidad había entrado a la reunión del Eurogrupo (los ministros de finanzas de los países del euro) ayer con la propuesta de que se recortara un 40% (!) de las cuentas bancarias chipriotas. Esta era también una propuesta que estaba haciendo el Fondo Monetario Internacional (FMI).