Cordial reunión de la Presidenta argentina y el papa Francisco en el Vaticano

22 de marzo de 2013

22 de marzo de 2013 — El pasado lunes 18 de marzo, un día antes de se la ceremonia de asunción como papa Francisco, el arzobispo argentino Jorge Mario Bergoglio sostuvo una cordial reunión de dos horas y media en Roma con la Presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, la primer jefe de Estado con quien se reúne desde que fue electo papa, en lo que claramente fue un gesto de respeto y generosidad hacia su compatriota.

En el pasado hubo tensiones entre los Kirchners —el extinto Presidente Néstor Kirchner y Cristina— y Bergoglio, principalmente en torno a cuestiones sociales y culturales. Pero en la reunión del 18 de marzo, Fernández se mostró genuinamente afectada por la invitación del Papa a reunirse con ella, la cordialidad con la que la saludó y la significancia de su elección tanto para Argentina como para toda Iberoamérica. El 19 de marzo, el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrili, puso de relieve que la elección de Bergoglio son "buenas noticias" para Iberoamérica.

Ambos intercambiaron regalos. Fernández le dio juego especial para preparar y beber el tradicional té sudamericano conocido como 'mate', y un poncho tradicional hecho en la provincia de Catamarca, "para que se abrigue del frío europeo... Recuerdo haberlo visto con su ponchito", le dijo ella. A su vez, él le regaló un libro con escritos de la Conferencia Episcopal Latinoamericana, un mosaico de la fundación de la basílica de San Pedro y una rosa blanca, en representación de Santa Teresita, que la Presidenta valoró especialmente ya que se trata de la patrona de El Calafate, su pueblo natal en la provincia de Santa Cruz.

Cuando el papa la saludo afectivamente con un beso en la mejilla, la Presidenta exclamó: "!Nunca un papa me había besado!" Luego de la breve reunión pública, ambos sostuvieron una extensa reunión en privado. La Presidenta argentina informó después que en su plática privada, le solicitó su intermediación en torno a la cuestión de las Malvinas y reiteró que Argentina, como nación pacífica, solo está interesada en continuar el diálogo. El primer ministro británico, David Cameron, ya ha manifestado su disgusto al hecho de que el nuevo papa se ha referido en el pasado a "nuestras Malvinas".

Fernández dijo también que la "impresionó mucho" que Bergoglio habló de "la Patria Grande", en referencia a la unidad de Iberoamérica. Dijo que habían conversado sobre la importancia del papel que están cumpliendo los dirigentes iberoamericanos y sobre la importancia de la región para el mundo. Fernández señaló que como representante del pueblo argentino, le había extendido una invitación al nuevo Jefe de Estado del Vaticano para visitar Argentina para que fuese recibido por sus compatriotas.